Desarrolla México herramientas para identificar y mitigar riesgos sociales en el Financiamiento de Energías Renovables

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“Una responsable gestión de riesgos sociales y ambientales en el financiamiento de infraestructura para el bienestar y el desarrollo, fortalece una Transición Energética inclusiva”; bajo esta aseveración puntual es como ambas instituciones presentan una metodología de evaluación de riesgos sociales para incentivar el crédito a proyectos de Energías Renovables por parte de la banca comercial.

Hoy presentamos esta colaboración que ofrecen a los lectores de pv Magazine México la Agencia de Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable.

En la elaboración de este reporte participaron Paula Rolffs y Ángel Azamar de GIZ México, así como Antonio Jacintos, Paulina Coronel y Liliana Bernabe del Banco de Comercio Exterior, Bancomext.

Aquí el reporte.

A partir de la Transición Energética en el país, la oportunidad de inversión y desarrollo de proyectos de Energías Renovables ha atraído inversiones y financiamiento, incluso por la banca privada y de desarrollo mexicana.

Durante los últimos tres años, la capacidad total instalada de generación de electricidad en México ha crecido a una tasa de 5.95 por ciento promedio anual, siendo 58 por ciento de las adiciones procedentes de Energías Renovables. No obstante, los proyectos que presentan los desarrolladores requieren la evaluación de riesgos ambientales y sociales con variables fiables y la realización de análisis integrales, por lo que se tiene una fuerte necesidad de fortalecimiento en temas socioambientales.

Ante este panorama el Banco Nacional de Comercio Exterior S.N.C. (Bancomext) en conjunto con la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ México) conceptualizaron e implementaron una metodología que integra y pondera dichos elementos sociales y ambientales durante el proceso de evaluación del crédito. Con lo cual, se busca en una primera fase fortalecer los Sistemas de Gestión de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS) de las instituciones financieras, así como capacitar a la banca comercial y de desarrollo en México, y en consecuencia promover el financiamiento sustentable.

Las herramientas desarrolladas ayudan a que el financiamiento que otorgue la banca sea asequible, rentable y socialmente consciente.

Dicha metodología permite a los evaluadores de proyectos crediticios un sólido análisis de las características del proyecto, el impacto de los riesgos y posibles medidas de mitigación. Esto mediante la identificación y sistematización de riesgos, así como una valoración de la categorización, en función de los riesgos. Resultado de su aplicación, los comités de crédito de las instituciones financieras podrán tomar una mejor decisión.

La herramienta se estructura en dos etapas, la primera se titula MEDIRSE y ayuda al evaluador de proyectos a identificar mediante cinco fases (1 exploración, 2 caracterización, 3 ponderación, 4 verificación y validación, 5 diseño y sistematización) los potenciales impactos sociales en dichos proyectos. Mediante investigación documental y normativa se logra obtener un robusto análisis cualitativo de riesgos y mitigantes.

La segunda se denomina MEVIMS, toma como insumo el análisis de MEDIRSE y con apoyo de una herramienta (hoja de cálculo), el evaluador determina los potenciales efectos de los riesgos, a partir de la valoración de las posibles sanciones, retrasos, conflictos sociales y en caso extremo cancelación del proyecto.

La herramienta calcula con un algoritmo matemático la calificación del riesgo. También se puede realizar el análisis de acciones mitigantes, mediante un catálogo sugerido.

Para su lanzamiento y difusión se realizó un taller el pesado mes de febrero, en colaboración con la Asociación de Bancos de México (ABM). El evento tuvo una alta participación de la banca comercial y de desarrollo.

Los siguientes pasos incluyen una mayor capacitación de diferentes actores clave relacionados con proyectos de Energía Renovable, para el uso de la herramienta, incluso hacia los desarrolladores de proyectos, consultores, subcontratistas, autoridades locales y organizaciones no gubernamentales. Finalmente, con este tipo de iniciativas se aumenta el nivel de certidumbre y aceptación social, para el aprovechamiento y crecimiento de las Energías Renovables en México.