Banco Mundial y su resumen 2019, en 14 gráficas

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Al inicio de un nuevo año, organismos multilaterales como el Banco Mundial, dan a conocer avances registrados en diversas áreas de interés no sólo local sino global, áreas sobre las cuales desarrollan estrategias para incidir a través de políticas públicas en beneficio del interés colectivo.

Al concluir 2019, el Banco Mundial dio a conocer un reporte mundial sobre temas estratégicos que impactan en el bienestar de las poblaciones menos favorecidas: El reporte lleva por título: “Resumen anual: El año 2019 en 14 gráficas”; una propuesta editorial de interés tan relevante como impactante resulta conocer que hoy están en operación más equipos celulares que habitantes tiene nuestro planeta o que el año concluido generó la mayor concentración de dióxido de carbono en la atmósfera como nunca o el revelar que jamás se habían registrado tantos millones de desplazados de manera forzada en la historia universal.

Las gráficas tres y cuatro del reporte elaborado por Donna Bane quien es editora del departamento de Comunicación Corporativa, y Divyanshi Wadhwa especialista en manejo de información estratégica, ambas del Banco Mundial, están directamente relacionadas con el perfil editorial de nuestra propuesta informativa: Cambio Climático y acceso creciente del servicio eléctrico entre las comunidades más vulnerables del mundo.

En ambos temas, la incidencia de las tecnologías de generación de energía renovable vía fotovoltaica y eólica es hoy indiscutible.

Dentro de los diversos programas para disminuir los impactos negativos del Cambio Climático, las renovables adquieren un rol estratégico cada más importante; para llevar energía eléctrica a comunidades de extrema pobreza, la Generación Distribuida vía el factor fotovoltaico es la propuesta más idónea para combatir la pobreza energética que aún se vive no sólo allende de nuestras fronteras sino en algunas zonas de nuestro propio país ubicadas en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, y otros estados más.

A continuación, las gráficas tres y cuatro del reporte 2019 del Banco Mundial; sin embargo, conocer el resto de las representaciones resulta más que ilustrativo para tener mayor entendimiento sobre dónde está parado el mundo y lo que hace falta para jalar, para impulsar el desarrollo de las regiones más desfavorecidas del planeta.

3. El cambio climático tomó las calles

En septiembre, como prólogo de la Cumbre sobre la Acción Climática de las Naciones Unidas celebrada en Nueva York, millones de personas de más de 150 países de todo el mundo tomaron las calles en demanda de medidas urgentes en materia de Cambio Climático. Aproximadamente medio millón de personas marchó en Madrid durante la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP25) para reclamar una acción climática urgente. Paralelamente, se produjeron manifestaciones en muchos lugares del mundo en respuesta a los cambios en el precio de los productos básicos, como la energía, el transporte y los alimentos.

El conjunto de herramientas para una acción climática transformadora debe incluir políticas de fijación del precio del carbono bien diseñadas que impulsen el desarrollo con bajas emisiones de carbono, reflejen el principio de que “el que contamina, paga” y garanticen que los costos y beneficios se distribuyan equitativamente sin penalizar a los grupos vulnerables.

Más de la mitad de los países (96 de 195) han indicado que están planificando o considerando el uso de la fijación del precio del carbono para cumplir sus metas climáticas nacionales (o Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional). Actualmente, se están implementando o están pendientes de aplicación 57 iniciativas de fijación del precio del carbono que abarcan el 20 por ciento de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Para que el diseño y la implementación de estas iniciativas tengan éxito, será clave evaluar la mejor forma de utilizar los ingresos —alrededor de 45 mil millones de dólares en 2018—; algunas ideas son: ayudar a lograr una transición justa, reducir el impuesto a la renta laboral e impulsar el gasto en prioridades públicas de máxima importancia.

4. El 89 por ciento de la población mundial tiene acceso a la electricidad

En la última década, la cantidad de personas que vivían sin electricidad se redujo de 1200 millones en 2010 a 840 millones en 2017, de acuerdo con el informe de seguimiento del ODS 7 de 2019. (i) Más personas que nunca –el 89 por ciento de la población mundial– ahora cuenta con acceso a la electricidad, y Bangladesh, Kenya y Myanmar han logrado los mayores avances entre los 20 países del mundo con el mayor déficit de acceso a este servicio.

Muchas personas que aún no cuentan con electricidad viven en zonas rurales y en África al sur del Sahara, donde en total 573 millones carecen de acceso.

La electricidad sin conexión a la red, como las minirredes y los sistemas de energía solar para uso domiciliario, es una de las soluciones para brindar servicio a los hogares más pobres y difíciles de alcanzar.

Alrededor de 120 millones de personas de todo el mundo tienen acceso a un servicio básico de electricidad gracias a las luces solares.

Unos 47 millones de personas están conectados a minirredes, que son sistemas de generación y distribución de electricidad en pequeña escala y sin conexión a la red general. Para intensificar el uso de Energías Renovables modernas en gran escala, una alianza internacional convocada por el Banco Mundial está trabajando para ampliar el almacenamiento de energía, un paso clave para integrar la energía solar, la energía eólica y otras Energías Renovables a las redes de electricidad.

El objetivo del programa es financiar un total de 17,5 gigavatios hora (GWh) de almacenamiento en baterías para 2025, lo que equivale a más del triple de los 4,5 GWh instalados actualmente en todos los países en desarrollo.

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