Parafraseando “¿Quién dijo que todo está perdido?” de la pieza “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, del músico argentino Fito Páez, la frase bien puede ser replicada en México, tras la cancelación de las Subastas de Largo Plazo

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A más de un semestre de distancia de la acción asumida por el gobierno federal, la iniciativa “Plataforma México, Clima y Energía” (PMCE), reitera su opinión al respecto.

Aunque para el 2021, se tiene previsto que entren en operación los últimos proyectos surgidos de la tercera SLP, se han seguido gestionando aunque en menor medida, otros proyectos a Gran Escala al margen de aquellos procesos innovadores de compra y venta de energía organizados desde el Estado Mexicano dentro del contexto de la Reforma Energética del 2013.

De acuerdo con un comunicado emitido por PMCE este lunes 16 de septiembre, sus especialistas reiteran que al cancelar las subastas se perdió una herramienta para incorporar con mayor facilidad proyectos de energía limpia, pues se limita la inversión en estas tecnologías y, por lo tanto, no se reducen los precios de la electricidad al no haber competencia.

Subrayan que las subastas permiten a los inversionistas tener mayor certidumbre sobre los ingresos durante la vida útil de sus proyectos, pues les permite establecer los precios de sus productos de forma contractual, así como reconocer el valor de la energía, dependiendo del momento y la ubicación donde se produce.

A este mecanismo se suma la posibilidad de incorporar la compra de potencia y de energía limpia a través de los Certificados de Energía Limpia (CEL), pues en las subastas se permiten comercializar tres productos: energía eléctrica, potencia y CEL.

Hasta noviembre del 2017, el Centro Nacional de Control de Energía, el CENACE, realizó tres SLP con resultados que destacaron a nivel mundial, demostrado que las subastas son una herramienta que fomenta los proyectos de energías limpias y detonar para la inversión.

En términos generales, las tres subastas están en proceso de traducirse en una inversión cercana a nueve mil millones de dólares y casi 8 GW adicionales de capacidad de energía renovable a la ya existente.

De acuerdo con datos de PMCE, el fallo de la primera SLP se dio a conocer el 31 de marzo de 2016; se declararon 18 ofertas ganadoras de once empresas que desarrollan proyectos en siete estados del país. Lo anterior significó una inversión de dos mil 200 millones de dólares a ejercerse en los tres años consecutivos a la ejecución de la subasta.

En este primer proceso se adjudicó una capacidad equivalente a 2,085 MW, entre eólica (26 por ciento) y solar (74 por ciento) y 5.4 millones de CEL. En términos de precios de la energía, la subasta mostró que la solar ya era competitiva respecto a otras tecnologías.

Para la fotovoltaica se logró un precio de 45.2 dólares por MWh y para la eólica 55.4 dólares por MWh. El precio del paquete energía y CEL fue de 47.78 dólares por MWh.

Para la segunda subasta, cuyo fallo se dio el 23 de septiembre de 2016, las ofertas ganadoras fueron 56 derivadas de 24 empresas. Los proyectos propuestos impactarán en ocho estados del país. La inversión se duplicó y alcanzó una cifra de cuatro mil 400 millones de dólares con una capacidad de 2,871 MW de energía eólica (44 por ciento), solar (54 por ciento) y geotérmica (dos por ciento), 9.3 millones de CEL y 1,187 MW por año de potencia.

Esta subasta también alcanzó precios muy competitivos, los cuales registraron aproximadamente 30 por ciento más bajos respecto a los de la primera subasta. El precio en dólares por MWh para la solar fue 31.9 y para la eólica 35.8. El precio del paquete energía y CEL en esta subasta fue de 33.5 dólares, 30 por ciento menor respecto a la primera subasta.

Finalmente, en la tercera subasta, que se llevó a cabo el 15 de noviembre de 2017, resultaron 46 ofertas ganadoras de 16 empresas, con proyectos en ocho estados.

Se alcanzó una inversión de dos mil 400 millones de dólares, capacidad adicional de 2,562 MW de energía eólica (45 por ciento) y solar (55 por ciento) 5.95 millones de CEL y 593 MW de potencia.

Al igual que las dos subastas previas, se lograron los precios más bajos para las tecnologías solar y eólica. Para la solar el precio en dólares por MWh fue de 21.83, mientras que para la eólica fue de 19. Lo anterior equivale a una reducción de 52 por ciento del precio de la solar y de 66 por ciento en la eólica, ambas respecto a la primera subasta.