“La suspensión definitiva contra el Acuerdo del CENACE y de la Política de la Sener es en pro de una Transición Energética justa y a favor de la salud de la gente y del medio ambiente y no por motivos de competitividad ni de mercado”

Share

Sobre la suspensión definitiva contra los documentos emitidos por la Secretaría de Energía y el Centro Nacional de Control de Energía que limitaban la puesta en marcha de nuevas centrales de generación vía Energías Renovables, y que ayer emitió el juez Juan Pablo Gómez Fierro, hoy el director del Greenpeace en México, Gustavo Ampugnani, fue entrevistado por la periodista Carmen Aristegui, conductora del noticiario Aristegui Noticias.

Sobre la entrevista con respecto a este tema, publicamos hoy las ideas principales que el director de esta organización ambientalista internacional ofreció a la directora de la agencia Aristegui Noticias.

Gustavo Ampugnani, Director del Greenpeace en México

Pv magazine México

“Lo que estamos planteando fundamentalmente es que la política energética de esta administración pueda ser revisada y rectificada en el sentido de impulsar y detonar una Transición Energética que sea justa.

Este fue el principal motivo del amparo que nosotros interpusimos y que el día de ayer, el juez nos concede la suspensión definitiva sobre el “Acuerdo” del CENACE y sobre la nueva “Política” de la Secretaría de Energía. De esto se trata fundamentalmente.

Está habiendo un gran debate y que bueno que exista, porque ciertamente hay muchas cosas que revisar en cómo se está estructurando el sistema de energía, el sistema eléctrico del país.

La Transición Energética en México es algo que no se puede postergar es algo que a través de los actuales documentos de política pública en materia energética vemos que no se le está apostando a esa Transición Energética; por el contrario, lo que se está haciendo es anclando al país a una dependencia cada vez mayor al consumo de combustibles fósiles y esta es una línea que se ha fortalecido en los últimos gobiernos y que viene de manera muy fuerte en esta administración en particular.

Si vemos el programa sectorial de energía que se publicó hace unos días para el periodo 2020-2024, se ve claramente donde está la apuesta de esta administración que es hacer depender cada vez más al país de los combustibles fósiles, y uno de los que más nos preocupa es el combustóleo porque es el combustible que estaría aumentado su utilización en las centrales que generan electricidad y que se conocen como centrales convencionales, y esto nos preocupa por los impactos que provoca la quema de combustóleo en el medio ambiente, en el clima del planeta y en la salud de la gente.

Ahora agravado por la situación de pandemia que estamos viviendo, lo que menos creemos es que se tenga que fomentar una política energética emitiendo componentes perjudiciales para la salud que puedan agravar los problemas respiratorios que estamos padeciendo en el país.

Wikimedialmages/Pixabay

Wikimedialmages/Pixabay

Para cumplir con el decálogo que anunció el Presidente, para poder abordar la “nueva normalidad” post Covid, en el punto seis que habla de gozar el cielo, el sol y el aire puro hay que cambiar la manera de generar energía, porque si ésta sigue siendo a partir de combustibles fósiles no vamos a poder disfrutar ni del sol ni del cielo azul y menos de aire puro; tenemos un problema que venimos arrastrando desde hace muchas décadas de contaminación atmosférica en el Valle de México y en las zonas metropolitanas de las grandes ciudades del país por una emisión excesiva de gases contaminantes que afectan a la salud vía respiración.

El aire que estamos respirando no es limpio. Las industrias responsables de que no estemos respirando un aire limpio son el transporte y la generación de energía eléctrica.

Hace un mes, Greenpeace junto con el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), interpusimos los amparos contra las disposiciones del “Acuerdo” del CENACE y de la “Política” de la Secretaria de Energía.

El día de ayer (24 de junio) el juez otorgó la suspensión definitiva contra estas disposiciones, esto quiere decir que los actos de autoridad, que las decisiones que ha tomado la autoridad energética como el CENACE y la Sener no pueden aplicarse, quedan suspendidas, entonces todo se tiene que retraer hasta antes de la emisión del “Acuerdo” y de la “Política”.

¿Ahora qué sigue?

Ahora, las autoridades pueden impugnar esta decisión vía un recurso de revisión y tienen sino me equivoco, diez días para hacerlo a partir de que son notificados de la sentencia. El juicio puede durar varios años, incluso la Suprema Corte de Justicia de la Nación puede atraer el caso.

En los hechos el “Acuerdo” y la “Política” quedan paralizadas.

Hay otros puntos que son importantes resaltar de la sentencia del juez, pero nosotros destacamos 10 puntos que son muy importantes.

Por un lado, en la sentencia se reconoce el interés jurídico de Greenpeace ante este tipo de casos y esto lo hace porque reconoce que nuestro trabajo en la defensa del medio ambiente tiene un buen precedente judicial y esto es muy positivo para Greenpeace que es una organización que tiene más de 26 años trabajando por el medio ambiente en México.

Al conceder la suspensión, reconoce que la sociedad se puede ver beneficiada a partir de la paralización de las medidas que tomó la autoridad.

En caso contrario sí el “Acuerdo” y la “Política” hubieran continuado y se hubiera aplicado en los hechos, se estaría dando prioridad a la generación de energía a partir de fuentes convencionales, combustibles fósiles, en detrimento de las fuentes más limpias y renovables de energía.

Y esto es muy bueno porque sienta un precedente en materia ambiental e incluso energética, porque se está reconociendo que son mejores las renovables para el medio ambiente y para la salud de las personas.

En la sentencia también se dice que no hay evidencia de que la suspensión de los acuerdos vaya a afectar la seguridad energética del país. Es decir, que el “Acuerdo” y la “Política” al quedar sin efectos vaya a afectar a la seguridad energética.

Por otro lado, queda establecido de que existen indicios de que estos acuerdos pueden afectar el derecho a un medio ambiente sano y a la salud pública, que fueron los principales motivos por los cuales nosotros interpusimos el amparo. Por la violación a este derecho constitucional.

La sentencia menciona los compromisos internacionales, básicamente los que tienen que ver con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, y de los Acuerdos de París, también puntos centrales por los cuales Greenpeace actuó.

Como organización ecologista, nosotros no interpusimos los amparos por cuestiones de competitividad ni de mercado, para nosotros esos no son nuestros temas. Lo que nos importa es garantizar la sustentabilidad y que la matriz energética de México sea cada vez más limpia, que pueda haber una transición progresiva de una matriz energética muy sucia que hoy tenemos hacia una más limpia, y así atenuar los impactos al clima, al medio ambiente y proteger la salud de las personas.

The views and opinions expressed in this article are the author’s own, and do not necessarily reflect those held by pv magazine.