Planeación Energética: De lo técnico a lo político

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Más allá del debate público en torno a los acontecimientos más recientes en materia de Energías Renovables, Sebastián nos ofrece abordar la situación desde otro ángulo, desde una posición que identifica cuellos de botella para abordarlos de una manera propositiva.

Aquí su propuesta editorial.

Sebastián Guzmán Díaz

pv magazine

Es verdad que se viven momentos críticos en donde la capacidad para la toma de decisiones debe ser proactiva; sin embargo, es importante tener en cuenta que cualquier acto de autoridad, no será jamás bien recibido en un entorno de mercado y competencia como el energético nacional.

El sector de las Energías Renovables ha sido trastocado (una vez más), y la confrontación legal que se avecina, plantea que un posible arreglo se encuentra muy lejano en el panorama.

Aunque la unión del sector energético se ha manifestado en pro de salvaguardar los intereses comunes, con su respaldo a tecnologías que son más eficientes y la inversión en proyectos con compromisos contractuales a largo plazo, la postura del Estado y la política energética que abandera, tienen un limitado margen de negociación.

Aunque existen elementos técnicos que pueden justificar las medidas establecidas por el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), la forma en la cual fueron ejecutadas las acciones alrededor del Acuerdo de la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad del Sistema Eléctrico Nacional[1] no fue la correcta, y me hace recordar una frase del conocimiento popular: “No hagas cosas buenas que parezcan malas”.

En su comparecencia ante la Comisión de Energía del Senado de la República por parte del titular y diversos colaboradores de este OPD[2] el 19 de mayo de 2020, los argumentos técnicos presentados mencionan una reducción del 10 por ciento de la demanda eléctrica en las últimas semanas, aunado a la presencia de zonas de carga que cuentan con un exceso de generación, que frente a disturbios transitorios, esto podría generar una pérdida de balance en la frecuencia del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

Asimismo, han sido identificadas centrales renovables que no cumplen con los lineamientos establecidos en el Código de Red, el cual entró en vigor de forma obligatoria en abril de 2019 y que conjunta los criterios aplicables de operación del SEN y las condiciones a cumplir de interconexión.

Este último elemento, quizas el de mayor peso debido a que ante una eventual falla, la capacidad de respuesta de estas centrales supera los tiempos establecidos para restablecer su generación, lo cual reduce su confiabilidad y por ende la de la red.

Siendo así, la decisión de suspender temporalmente las pruebas pre-operativas de dichas centrales, podría haber sido bien recibida, siempre y cuando esta, se apegara ha los lineamientos de participación del proceso de Mejora Regulatoria tal como lo dicta la Ley Federal sobre Metrología y Normalización ante la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (CONAMER); pero esto no fue así.

Sin embargo, su justificación como una medida de planeación energética que hiciera frente a la actual emergencia sanitaria, tuvo como punto de partida el argumento técnico y aterrizó en el terreno político; aquí radica su principal error.

Si se tratara de encontrar un elemento técnico a quién culpar, ese sería sin duda la Red Nacional de Transmisión (RNT). La cual curiosamente, se encuentra dentro de las aréas estretégicas en competencia de la Comisión Federal de Electricidad y no de los privados.

De los 9,600 MW de capacidad instalada que se han incorporado al SEN provenientes de centrales renovables, el desarrollo paralelo de la RNT que demanda dicho incremento en generación, ha dejado mucho que desear. Ya que en éste, no se han emprendido acciones de manera considerable para su ampliación y fortalecimiento tecnológico a lo largo de la presente administración.

En este sentido, es importante recordar la cancelación de dos proyectos a inicios de 2019. El primero de ellos, tenía proyectado la interconexión entre los Sistemas Aislados de la Península de Baja California y el Sistema Interconectado Nacional, y el cual había sido incluido dentro del Programa de Ampliación y Modernización de la RNT desde 2016.

El segundo el proyecto Ixtepec Potencia-Yautepec Potencia, consistía en la construcción de una línea de transmisión de corriente directa de 500 kV – 3000 MW (HVDC) que representaría un crecimiento de 1,221.0 km en la RNT,[4] así como de cinco líneas de corriente alterna con un voltaje de 400 kV y un total de 437.3 km. Este último, clave para dar desahogo a la gran cantidad de energía renovable que se concentra en esta región.

Dichos proyectos eran logros alcanzados en la administración previa y pretendían atender una de las principales necesidades del sector energético nacional; sin embargo, se optó por no dar una continuidad a los mismos, sin un fundamento técnico de por medio.

Es por ello, que en esta área deberían centrarse los esfuerzos actuales y futuros, que permitan dar paso a la consolidación de un sistema eléctrico robusto, preparado y diseñado para dar cabida a las Energías Renovables. Las cuales forman parte de nuestro presente y futuro, no hay vuelta atrás.

La estrecha relación entre el sector energético y el económico hacen que la planeación entorno ha ésta, sea de vital importancia. Es por ello, que encontar los mecanismos adecuados que permitan que la toma de decisiones trascienda hacia el interés común y que su temporalidad no se limite a un momento, es muy importante.

Muchas opiniones se han planteado respecto al tema; sin embargo, gran parte de ellas centran sus ideas en señalar los errores y no en identificar las oportunidades. En tiempos complicados como éstos, bien lo diría mi padre: planear y reinventarse son la mejor opción; y el sector energético nacional lo requiere con urgencia.

Referencias

E-mail: seguzd@gmail.com

[1] ACUERDO por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional. Diario Oficial de la Federación, publicado el 15 de mayo de 2020. Disponible en: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5593425&fecha=15/05/2020

[2] Son organismos descentralizados las entidades creadas por ley o decreto del Congreso de la Unión o por decreto del Ejecutivo Federal, con personalidad jurídica y patrimonio propio, cualquiera que sea la estructura legal que adopten. (Artículo 45º)

LEY Orgánica de la Administración Pública Federal. Diario Oficial de la Federación, última reforma publicada el 22 de enero de 2020. Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/153_220120.pdf

[3] Se hace referencia a la cancelación de este proyecto en el Capítulo VIII. Resultados previstos en Confiabilidad, ‘Referencias Generales para la Planeación’.
Centro Nacional de Control de Energía. CENACE. (2019) Programa de Ampliación y Modernización de la Red Nacional de Transmisión y Redes Generales de Distribución del Mercado Eléctrico Mayorista – PRODESEN 2019-2033. Disponible en: https://www.cenace.gob.mx/Docs/Planeacion/ProgramaRNT/Programa%20de%20Ampliación%20y%20Modernización%20de%20la%20RNT%20y%20RGD%202019%20-%202033.pdf

 

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