El poder de la energía fotovoltaica y eólica para transformar la geopolítica del poder

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La Agencia Internacional de Energías Renovables, IRENA, dio a conocer el documento: “Un Nuevo Mundo; La Geopolítica de la Transformación Energética”. Sí en algún momento de la historia el poder del petróleo reconfiguró la geopolítica mundial, la intensidad ascendente de la energía solar y eólica bien podría reconfigurar, una vez más, la geopolítica global.

En días pasados se llevó a cabo en la ciudad de Abu Dabi, la novena asamblea de IRENA, en ese contexto la Comisión Mundial sobre la Geopolítica de la Transformación Energética, una iniciativa que surgió al interior de la propia agencia internacional, puso a la mesa de análisis tendencias y datos duros que dibujan la posibilidad de que la energía fotovoltaica y eólica, empiecen a reconfigurar la geopolítica mundial a partir de su capacidad creciente en la generación de energía eléctrica.

Por ejemplo: Dinamarca ya genera más de la mitad de su electricidad a partir de fuentes de energía renovables. En 2017, la electricidad de Costa Rica se generó en su totalidad a partir de energías renovables durante 300 días. En el último año y por varios días, los sistemas de energía de Alemania y Portugal fueron capaces de funcionar completamente con energías renovables.

En México de acuerdo con datos del Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional 2018-2032, elaborado por la Secretaría de Energía, el consumo energético a partir de energías renovables fue del 5.7 por ciento en el 2016.

En la reunión internacional, la Comisión Mundial sobre la Geopolítica de la Transformación Energética afirmó que la nueva era energética redefinirá las relaciones entre Estados y regiones, creando: “Un nuevo mundo de poder, seguridad, independencia energética y prosperidad”.

En la capital de los Emiratos Árabes Unidos, se estableció que las consecuencias geopolíticas y socioeconómicas de una nueva era energética serán tan profundas como las que acompañaron al cambio desde la biomasa hacia los combustibles fósiles hace dos siglos.

Entre ellas, cambios en la posición relativa de los Estados, la aparición de nuevos líderes energéticos, una mayor diversidad de los actores de la energía, cambios en las relaciones comerciales y la creación de nuevas alianzas.

El informe sugiere que la transformación energética cambiará la forma de gobernar tal y como la conocemos. A diferencia de los combustibles fósiles, las fuentes de energía renovable están disponibles en una u otra forma en la mayoría de las zonas geográficas. Esta abundancia reforzará la seguridad energética y promoverá una mayor independencia energética para la mayoría de los Estados.

Al mismo tiempo, mientras los países desarrollan las energías renovables e integran cada vez más sus redes eléctricas con las de países vecinos, surgirán nuevas interdependencias y pautas comerciales. El análisis sostiene que los conflictos relacionados con el petróleo y el gas disminuirán, tal y como lo hará la importancia estratégica de algunos puntos marítimos críticos.

La transformación energética también creará nuevos líderes energéticos, según señala la comisión, con grandes inversiones en las nuevas tecnologías, lo que reforzará la influencia de algunos países.

China, por ejemplo, ha aumentado su presencia geopolítica adelantándose en la carrera por las energías limpias para convertirse en el mayor productor, exportador e instalador de paneles solares, generadores eólicos, baterías y vehículos eléctricos del mundo. Los exportadores de combustibles fósiles verán una reducción de su alcance e influencia a nivel mundial a menos que adapten sus economías a la nueva era energética.

El presidente de la Comisión Mundial sobre la Geopolítica de la Transformación Energética, Olafur Grimsson, ex presidente de Islandia: “Este informe representa el primer análisis completo de las consecuencias geopolíticas de la transición energética impulsada por las renovables, y es un hito clave en la mejora de nuestro entendimiento de este asunto. La revolución de las renovables aumenta el liderazgo mundial de China, reduce la influencia de los exportadores de combustibles fósiles y crea la independencia energética de países de Asia, África, Europa y las Américas que tienen por delante un fascinante futuro geopolítico. La transformación energética traerá grandes cambios de poder”.

Adnan Z. Amin, director general de IRENA: “La transformación energética mundial impulsada por las renovables puede reducir las tensiones geopolíticas relacionadas con la energía tal y como las conocemos y fomentará una mayor cooperación entre Estados. Esta transformación también puede atenuar los retos sociales, económicos y medioambientales que a menudo se encuentran entre las causas fundamentales de los conflictos y la inestabilidad geopolítica”.

“La transformación energética mundial presenta oportunidades y retos. Los beneficios superarán a los retos, pero únicamente si se llevan a cabo las políticas y estrategias adecuadas. Es imprescindible que los líderes y responsables de las políticas se anticipen a estos cambios y sean capaces de gestionar y dirigir el nuevo entorno geopolítico: Adnan Z. Amin.

Siendo la energía el núcleo del desarrollo humano, las renovables pueden ayudar a proporcionar un acceso universal a la energía, crear empleo, impulsar un crecimiento económico sostenible, mejorar la seguridad hídrica y alimentaria y aumentar la sostenibilidad, la resiliencia climática y la equidad.

El informe fue publicado por la Comisión en la novena Asamblea de IRENA en presencia de ministros y funcionarios de más de 150 países.

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