Economía del Hidrógeno. Todo un nuevo mundo hacia la Transición Energética

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Iniciamos la semana editorial presentando un ‘Estudio de Caso’ sobre una propuesta de cómo estructurar todo un plan integral en la producción de hidrógeno, el combustible que algunos expertos han calificado de indispensable en la Transición Energético internacional.

La presente propuesta es autoría del equipo de expertos de la firma de abogados White & Case, de su área de energía. Un equipo vasto en experiencias en diferentes áreas profesionales del quehacer jurídico y que en este particular tema ha desarrollado un caso, un proyecto hipotético analizando el mayor número de aristas que influyen en la producción de este energético limpio, sustentable y amigable con nuestra casa común: nuestro planeta.

El texto examina, desarrolla y expone consideraciones legales, técnicas y operativas en el diseño de un proyecto del nuevo energético del cual ya empiezan a generarse resultados concretos en diferentes zonas del mundo. En la región latinoamericana, Chile ya está dando sus primeros pasos sólidos hacia la producción comercial del energético verde.

Los autores del texto y a quienes agradecemos su confianza para su publicación en nuestra propuesta editorial Pv magazine México, son:

Alexander Woody. White & Case

Alexander Woody, quien se ha concentrado en el desarrollo y financiamiento de proyectos de energía. Él tiene una amplia experiencia asesorando a clientes en inversiones de proyectos de energía y empresas sobre diversos aspectos de gas natural licuado. Ha llegado a acumular una visión panorámica de lo que sucede con el GNL en el marcado más dinámico del mundo que se encuentra en el continente asiático.

Henry Carlson. White & Case

Henry Carlson es abogado socio del despacho en el área de Finanzas y Desarrollo de Proyectos, con sede en Melbourne, Australia, y desde esa región asesora en temas de transacciones corporativas, incluido el desarrollo, la construcción y la venta de importantes proyectos de infraestructura y energía. Tiene experiencia particular en proyectos de Energías Renovables en Asia-Pacífico.

Francisco de Rosenzweig. White & Case

Y Francisco de Rosenzweig quien es Jefe del Grupo de Energía, Infraestructura, Proyectos y Financiamiento de Activos de la Oficina en la Ciudad de México.

Francisco tiene una vasta experiencia de lo que sucede en el sector energético mexicano y en las relaciones comerciales globales entre nuestro país y los Estados Unidos, ya que fue titular de diversas posiciones gubernamentales en el pasado reciente. Su visión panorámica en temas de infraestructura, energía y transporte es un activo dentro del mercado internacional de las inversiones hacia México. De acuerdo con su trayectoria profesional fue consejero general de la Comisión Reguladora de Energía y director general de la Unidad de Reestructuración Eléctrica de la Comisión.

Aquí la primera entrega editorial de Alexander, Henry y Francisco y su texto “Economía del hidrógeno. Estudio de Caso”.

Introducción

Los conceptos de la “economía del hidrógeno” ideal varían y en ocasiones está en función porque el hidrógeno tiene múltiples aplicaciones en diversas industrias.

Sin embargo, el mayor interés generado se ha centrado en el hidrógeno limpio, ya sea hidrogeno “verde” o “azul”. Para nuestro estudio de caso, hemos optado por considerar una cadena de valor hipotética que implique la producción y venta de hidrógeno verde (sin embargo, observamos que varios de los aspectos planteados también serían relevantes para los proyectos que implican la producción de hidrógeno a través de otros métodos).

Nuestro proyecto hipotético de hidrógeno implicaría:

• Una empresa con propósito específico (H2Co) establecida con el fin de desarrollar y operar el proyecto, cuyas actividades se financiarían a través de una combinación de inversión de capital y financiamiento de proyectos;
• La producción de hidrógeno verde en una instalación de producción del propio energético propiedad de H2Co, utilizando un electrolizador que se construirá como parte de la instalación;
• El suministro de electricidad renovable a H2Co desde una instalación eólica o solar adyacente propiedad de Renewables Co mediante un acuerdo de compra de energía;
• Instalaciones, adyacentes a las instalaciones de producción de hidrógeno y también propiedad de H2Co, para la conversión del hidrógeno en una forma de transporte más eficiente, como el hidrógeno licuado, el amoníaco o el metilciclohexano (para simplificar, estas formas derivadas transportables se denominan producto de hidrógeno);
• Un acuerdo de compraventa (offtake agreement) (H2 SPA) que se celebrará entre H2Co y el Comprador (Offtaker), en virtud del cual el Comprador (Offtaker) acuerda adquirir el producto de hidrógeno verde a H2Co; y
• Acuerdos de transporte con Transport Co para mover el producto de hidrógeno desde su punto de producción hasta el destino determinado del Comprador (Offtaker).

White & Case

Desarrollo y estructura del Proyecto

La estructura descrita anteriormente es un modelo de suministro de energía o “división”, por el cual RenewablesCo posee los activos de energía renovable (las “Instalaciones de Renovables”) y suministra electricidad verde a H2Co, quién posee las instalaciones de producción, licuefacción/conversión, almacenamiento y carga de hidrógeno (Instalaciones H2). Bajo este modelo, el mismo o diferentes desarrolladores (sponsors) podrían poseer a RenewablesCo y H2Co. Esto también podría permitir financiamientos separados de los activos renovables y los activos de hidrógeno.

Esta es simplemente una de las muchas maneras de estructurar proyectos de hidrógeno.

Por ejemplo, una estructura diferente podría ser un modelo integrado, que involucraría a una sola entidad que posea tanto instalaciones de Energías Renovables como Instalaciones H2.

Un modelo integrado sería menos flexible en cuanto a permitir que diferentes desarrolladores (sponsors) posean diferentes partes del proyecto general, salgan de diferentes partes en diferentes momentos o emprendan financiamientos separados. Sin embargo, la estructura integrada puede simplificar el financiamiento y la asignación de riesgos.

En última instancia, las circunstancias únicas de cada proyecto, incluidas las consideraciones comerciales, financieras y fiscales (incluidos los subsidios e incentivos fiscales disponibles), dictarán la estructura preferida del proyecto.

Imagen: GIZ

Fase de Construcción

Para efectos de nuestro estudio de caso “modelo dividido”, asumiremos que H2Co y un contratista tipo EPC suscriban un contrato de ingeniería, adquisición y construcción ‘llave en mano’, respecto de las Instalaciones H2, con propiedad en los activos para pasar a H2Co una vez completado. Por otra parte, RenewablesCo tendría contratos de construcción y suministro con respecto a las Instalaciones Renovables (Renewables EPC).

Suponiendo que las instalaciones se construyan y/o se encuentren ubicadas en el mismo sitio, H2Co, RenewablesCo y los contratistas EPC, probablemente necesitarán concertar un contrato de interfaz para abordar los riesgos de interface que surjan entre estos proyectos durante las fases de construcción, puesta en marcha y operación.

Este contrato de interfaz cubrirá cualquier interface de sitio físico entre las instalaciones de Energías Renovables y las instalaciones de H2, y también debe tratar las indemnizaciones con respecto a cualquier daño u otras responsabilidades que puedan surgir como resultado de los trabajos de interface.

Si se utilizara un modelo integrado, en teoría sería más factible tener un solo contratista EPC para todo el proyecto, proporcionando la ‘ejecución de todo el trabajo’ con respecto a la construcción de las instalaciones H2 y las Instalaciones de Energías Renovables. Sin embargo, dada la diferente naturaleza de tales instalaciones, no está claro que desde un punto de vista pragmático tal ‘ejecución de todo el trabajo’ pueda obtenerse en términos que sean económicamente viables para el proyecto.

Fotografo Aficionado, Pixabay

Fase de operación y mantenimiento

Suponiendo que se adoptara un enfoque de llave en mano en la fase de construcción, H2Co celebraría un contrato separado de operación y mantenimiento (O&M) con un contratista con experiencia y capacidades de operación y mantenimiento de las Instalaciones H2.

En los contratos típicos de O&M, la negociación de precios apropiados para los servicios de O&M es crucial. En este caso, H2Co (y sus prestamistas (lenders)) tendrían que tener en cuenta varios factores, entre ellos la vida útil de los activos, las condiciones aplicables del sitio, los aspectos ambientales pertinentes y los requisitos de calidad estipulados bajo el contrato EPC.

La naturaleza cambiante de la tecnología de hidrógeno presenta complejidades adicionales para alcanzar acuerdos en un contrato O&M. Por esta razón, es importante que las disposiciones contractuales clave relativas al mantenimiento del sistema y a los problemas de garantía se pacten por adelantado con el fabricante del equipo, especialmente dada la naturaleza especializada de los componentes correspondientes. Al negociar los precios de un O&M, los desarrolladores de proyectos deben ser conscientes de los ahorros de costos que pueden surgir como consecuencia de los avances tecnológicos.

También habrá que considerar los contratos de servicios para las Instalaciones de Energías Renovables, en particular si se adopta un modelo integrado. Sin embargo, dado que estas disposiciones están comparativamente bien establecidas en el mercado, los aspectos pertinentes serán probablemente menos complejas que las relativas a las Instalaciones H2.

“Las opiniones expresadas en este documento son estrictamente las de los autores y no deben atribuirse de modo alguno a White & Case LLP.”

Agradecemos la colaboración de Francisco de Rosenzweig, por su invaluable experiencia en los temas energéticos para la traducción de este documento.

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