Energías Renovables y Limpias: Disociación conceptual

Share

“Como en pocos sectores, en el energético coexiste un relación técnica, económica, legal y regulatoria muy particular, cualquier alteración en alguno de estos elementos provoca un desajuste en la cohesión del sistema, sí tratáramos de definir con una palabra tal efecto esa sería “confiabilidad”.

Sebastián Guzmán Díaz

pv magazine

Este último concepto nos lleva a recordar aquel polémico Acuerdo publicado por el CENACE el 29 de abril de 2020, [1] el cual trajera consigo un conflicto por demás discutido y que pasó a formar parte de uno más de los tantos hechos que han acontecido en el sector eléctrico mexicano.

El tema pareciera encontrarse unicamente en una encrucijada de voluntad política; sin embargo, el nicho de oportunidad de las Energías Renovables y su fundamento técnico sigue siendo aún incomprendido y las repercusiones más allá del conflicto legal actual, comienzan a reflejarse en el ámbito económico de forma relevante.

En los últimos 18 meses, los movimientos que el sector energético gubernamental ha presentado son el reflejo de una línea de decisión unilateral, inflexible en su intención de fortalecer a las Empresas Productivas del Estado; sin embargo, aunque los hechos así lo manifiesten la idea de una contra-reforma aún no se hace presente.

Ante esta idea, la respuesta quizás se encuentre en que dicha reforma presenta en su diseño una diversidad de vacíos los cuales el sector gubernamental en su sector energético ha tratado de manejar a su favor. Aunque las formas no han sido las correctas, es un hecho que existen y le han permitido conducirse sobre terrenos afines a sus intereses e ideales.

En este sentido, la definición de Energías Limpias trasciende más allá del plano conceptual, ya que es bajo este término que son definidos los compromisos internacionales, [2] así como la estructura de planeación de toda la Reforma Energética de 2013.

Energías Renovables, Energías Limpias y Cambio Climático en México. Carlos Huerta, 2020

Pv magazine

La disociación conceptual entre Energías Limpias y Renovables, radica en el fundamento principal bajo el cual la Reforma Energética se creó: la apertura del sector eléctrico nacional a la iniciativa privada y con ello, la consolidación de un modelo de mercado que permitiera la participación de un mayor número de tecnologías de generación de energía.

Desde una perspectiva mercantil, la idea de contar con opciones será siempre positiva para la sociedad. Fue a partir de esta concepción, que las facilidades para crear los cimientos de un modelo de mercado en plena formación, representaría un impacto en los usuarios como consumidores y elementos clave del sector energético.

Sin embargo, el conjunto de prioridades económico-energéticas hizo que se obviara acotar bajo el concepto adecuado su ideal de generación central: las Energías Renovables. Un aspecto cuya relevancia en tiempos actuales, ha representado una coartada oportuna para justificar algunos de los movimientos de la actual política energética nacional.

En un esquema de planificación descentralizada como el de la Reforma Energética, la creación de dos instrumentos jurídicos como la Ley de Transición Energética, [3] donde existe todo un mecanismo de planeación y desarrollo en torno a las Energías Renovables, y la Ley de la Industria Electrica, [4] la cual definió los elementos que conformarían al nuevo mercado eléctrico, tendrían un desenlace en el cual, sería la LIE quien impusiera sus condiciones frente a la LTE y el tema medio ambiental y de Cambio Climático quedaría supeditado a lo económico.

Bajo la coyuntura política actual, es un hecho que la armonización de la LTE y la LIE seguirá siendo un tema pendiente en la agenda política. Quizás si en aquel momento la conformación de un modelo más acotado y pleno sobre las Energías Renovables se hubiera propuesto, más allá del ideal que abandere el Estado, el proceso hacia una Transición Energética efectiva contaría con una barrera conceptual aparente y más definida.

En este contexto, si lo que se pretende es aportar desde el seno político a la continuidad de una Transición Energética efectiva, comenzar por un detalle al parecer tan minímo como Renovables y no Limpias, podría ser el pequeño gran paso para subsanar todo aquello que la cuestionada política energética actual comienza a dejar a su paso”.

Referencias

E-mail: seguzd@gmail.com

[1] Acuerdo por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional. Diario Oficial de la Federación, publicado el 15 de mayo de 2020. Disponible en: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5593425&fecha=15/05/2020

[2] Uno de los elementos más importantes en la estrategia del sector energético es el establecimiento de las metas y obligaciones en materia de energías limpias y eficiencia energética de 35% para 2024 y de 50% para 2050.

Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, (INECC). Acuerdo de París con rutas de mitigación al cambio climático. https://www.gob.mx/inecc/prensa/inecc-reitera-su-compromiso-ante-el-acuerdo-de-paris-con-rutas-de-mitigacion-al-cambio-climatico

[3] Ley de Transición Energética, Diario Oficial de la Federación, versión original del 24 de diciembre de 2015. Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LTE.pdf

[4] Ley de la Industria Eléctrica, Diario Oficial de la Federación, versión original del 11 de agosto de 2014. Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LIElec_110814.pdf

[5] Huerta, C. (2020). Energías Renovables, Energías Limpias y Cambio Climático en México. Asociación Civil Política y Legislación Ambiental (POLEA). Project Strengthening the Legislative-Executive-Stakeholder Dialogue on Mexico’s Climate Change and Renewable Energy Goals. UK Government.

The views and opinions expressed in this article are the author’s own, and do not necessarily reflect those held by pv magazine.