Dos miradas más sobre el Acuerdo del CENACE

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Pedro Mentado, colega y Director Editorial de Energía Hoy, sostuvo una video charla con ambos expertos en el sector eléctrico nacional sobre el tema del Acuerdo dado a conocer por el Centro Nacional de Control de Energía, un documento que desde su aparición ha dado un mar de comentarios en diversas direcciones.

En estos momentos que es necesario contar con mayores elementos informativos para mirar el conjunto del “bosque eléctrico”, pv magazine México reproduce con la autorización del periodista Pedro Mentado, la primera parte de la video charla que gira entorno al Acuerdo y sus características.

Aquí las ideas de ambos expertos

Marco Ramírez, Asesor de Generación y Transmisión

En muy poquitas palabras, la razón de fondo es la disminución de la demanda de electricidad: La carga.

El hecho de que nos hayan mandado a todos a quedarnos en casa implicó el freno de muchas cadenas productivas, industriales, comerciales, turísticas. El sector que básicamente hoy está consumiendo igual o un poco más de lo normal es el residencial, y ciertos sectores declarados como esenciales, digamos que esos siguen igual.

En el momento en que sabemos que el sector automotriz al igual que el turístico y el transporte están detenidos, la dinámica alrededor de estos también se detiene. Cuando las fábricas cierran dejan de consumir electricidad, bajan su consumo a lo estrictamente indispensable.

Cuando se baja esa energía que dejamos de consumir en automático sobra generación, no hay de otra.

En la energía, lo que se genera hoy es igual a lo que hoy se consume. Cada ciclo, cada fracción de segundo, la energía se está regulando se está acomodando todo el tiempo.

Esto desde el punto de vista del CENACE, implica que muchas máquinas no se despachen independientemente de su oferta económica y que se siga ese orden económico del mercado eléctrico sale sobrando.

En el momento en que se retira esa generación, el efecto que se presenta es que los enlaces de transmisión se vuelven más largos y se crean otros tipos de condiciones operativas que tienen que ver con bajos niveles, con cortos circuitos con regulación del voltaje que curiosamente los menciona el Acuerdo del CENACE, están ahí.

Es de imaginarse cómo una parte del país a otra o dentro de una misma región, el hecho de que se dejen ciertas centrales generadoras porque no hay carga para despachar a todos, altera toda la condición.

De alguna manera toda la planeación que se ha venido haciendo o la falta de esta, cualquiera de las dos, de momento y de golpe cambia la capacidad de consumo, pues cambia todo el panorama.

La topografía de la red de transmisión aun cuando siguen las mismas líneas de transmisión, etc. la longitud se hace más larga por lo mismo que recortas generación.

El hecho de que baje la carga implica que se altera la proporción de las inercias con respecto a las que no tienen inercia, léanse las solares, etc. Y esta proporción se altera y provoca otra serie de complicaciones técnicas.

Sobre todo, porque por un lado no queremos que se nos vaya a ir la luz en los hospitales o en lo pocos procesos productivos o en la seguridad pública.

Las comunicaciones hoy en día son importantes por las cuestiones del encierro, lo cual implica confiabilidad en el suministro eléctrico y el hecho de que podamos tener intermitencia, variabilidad por nubes o por viento o por lo que sea, complica la situación.

Si lo que se quiere dar es garantía de suministro eléctrico, tiene que ser a la segura; sobre todo ahora que todos estamos un poco más estresados, más sensibles con cierto nivel de ansiedad.

Yo veo natural la medida del CENACE, es algo en lo que se estaba tardando, y me queda claro la complejidad del asunto en el sentido de que nos habían dicho el 30 de abril, luego el 30 de mayo, pero ¿Cuándo y cómo se va a reactivar? Eso todavía no lo sabemos.

La caída del consumo de electricidad no anda en menos del 30 por ciento.

En este momento, desde el punto de vista del CENACE le sobra generación, y se le complica la operación porque el hecho de mantener las intermitentes que es muy bueno precisamente por cuestiones de economía, pero por el otro lado, se obliga a mantener una reserva rodante.

Aquí entra la incongruencia de mantener una máquina girando, consumiendo combustible que no se puede frenar por completo por que sí la freno y luego se me va a ir la luz, eso nos genera problemas de frecuencia y se ocasionaría un colapso grande.

Y es aquí donde se tiene que decidir si se va únicamente por la cuestión económica o por la cuestión de la continuidad, y creo que el CENACE se está yendo por las dos cuestiones: cuidar lo económico y mantener la seguridad del sistema.

Y menciono lo económico porque hasta donde entiendo solo están limitando la entrada a pruebas de las centrales nuevas. Las existentes están despachando, léanse que les está yendo bien y a lo mejor uno que otro caso particular que pudiera ser en Baja California Sur.

Santiago Barcón, Director General de BAORGG 

Ha habido una falta de inversión en el sistema de transmisión en los últimos años, lo cual ha venido a debilitar aún más al Sistema (Eléctrico Nacional).

Es difícil considerar que el sistema pueda seguir recibiendo nueva generación sobre todo en periodos de baja carga, yo si haría una mención de que en esta circunstancia el sistema tiende a ser más débil a pesar de que muchas personas declaren que como está en baja carga entonces es más fácil inyectarle energía y no, es lo contrario porque no hay inercia eléctrica.

El sistema mexicano lleva cerca de 20 meses en estado de emergencia tal y como lo marca el Código de Red, está por lo menos al tres por ciento de reserva, por supuesto dependiendo de la zona del país, pero en el interconectado con alguna zona estemos atorados, el sistema está en emergencia.

Cuando llegó la decisión (Acuerdo), levantó polvo y me puse a estudiar diferentes países, pero vuelvo a las tipologías de los sistemas. Compararnos con países o regiones como Alemania, España o California no son ejemplos válidos, por lo que yo creo que es un argumento poco convincente el de la comparación.

Por otra parte, realizar pruebas “en vivo” hoy es el peor momento para hacerlas. El mínimo de prudencia llama a decir: “Las suspendemos un rato y luego regresaremos”.

Ha habido muchas quejas por parte de los que se sienten afectados porque no hay una fecha de terminación, pero sí no sabemos cuándo va a terminar esto (situación de emergencia), entonces creo que nadie podría decir que el 15 de junio estaría todo de nuevo en línea.

Por otro lado, también mencionaría que es muy importante saber transmitir la certeza a las personas de que van a contar con el servicio eléctrico. Es muy difícil de que haya dudas en la continuidad del servicio eléctrico.

Nosotros, por ejemplo, ahora estamos en casa en la Ciudad de México y podríamos no tener (momentáneamente) electricidad; pero sí se está en Monterrey o en Mérida, garantizo que no se podría quedarse en casa sin electricidad se tendría que buscar sombra, buscar aire.

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