Cooperativas Energéticas Solares: atractivo modelo para democratizar la energía en México

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Hoy presentamos una colaboración generada por una de las entidades de cooperación internacional de mayor impacto en la industria del sector fotovoltaico a nivel global: Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ); Agencia Alemana de Cooperación Técnica Internacional para el Desarrollo Sustentable.

A través de la pluma de Lishey Lavariega, asesora técnica de GIZ México, conoceremos qué son y cuál es su impacto de las cooperativas energéticas solares o cooperativas basadas en otro tipo de tecnologías limpias.

Lishey Lavariega, Asesora Técnica, Apoyo Implementación de la Transición Energética en México, GIZ.

La Transición Energética en México necesita la participación de los tres niveles del gobierno, así como del sector privado, y forzosamente implica un fuerte beneficio social para todas y todos los mexicanos. Hasta ahora la ciudadanía apenas ha sido participe de dicho proceso, sin embargo, existen muchas oportunidades para que pueda tener un rol más activo y al mismo tiempo obtener mayores beneficios.

Al mismo tiempo, la Transición requiere inversiones en infraestructura, nuevas tecnologías, ajustes a la normatividad, mecanismos de mercado y financiamiento, pero principalmente la exploración de modelos de organización social alrededor de la energía. La democratización de la energía es el empoderamiento del consumidor quien ahora también puede generar energía desde su casa o su negocio, y contribuir con las metas de reducción de emisiones y generación de energía a partir de fuentes renovables.

Las cooperativas energéticas solares, o basadas en otras tecnologías, son un grupo organizado de individuos que se han unido voluntariamente para satisfacer sus necesidades energéticas y aspiraciones económicas comunes por medio de una empresa de propiedad colectiva y controlada democráticamente. Los modelos cooperativos y comunitarios para generación y distribución de energía pueden buscar satisfacer sus propios consumos energéticos o generar ingresos adicionales con la venta de energía, impactado el desarrollo económico de sus asociados y el desarrollo local.

Foto: Shutterstock

En el mundo hay países con vasta experiencia, tal es el caso de Alemania con más de 800 cooperativas energéticas y más de 183 mil socios. La mayoría de estas cooperativas se dedican a la generación de energía con tecnología fotovoltaicas, pero también incursionan en otros servicios energéticos como eficiencia energética, alumbrado público, almacenamiento, consultoría y asesoramiento a otras cooperativas, clientes, municipios y otras agencias ambientales.

Ejemplos de dichos modelos fueron presentados en el panel titulado “Posibilidades para cooperativas energéticas y modelos comunitarios en México” que tuvo lugar en el marco del Solar Power Mexico 2019, el día 21 de marzo en el centro de Convenciones City Banamex.

Solar Power Mexico / Hannover Messe

En este panel participaron Jasmin Renz de DGRV, de la Confederación Alemana de Cooperativas; Luis Aguirre-Torres de Green Momentum; Arno van den Bos del Programa Energía Solar a Gran Escala de la GIZ México; Mauricio de Mucha Treviño, de la Red Girasol, y moderado por Lishey Lavariega del Programa de Apoyo a la Implementación de la Transición Energética en México de la GIZ.

En la sesión se exploraron algunas experiencias de modelos cooperativos de generación de energía en el mundo y se discutieron los elementos clave y características principales para sus posibilidades en México, también se dieron a conocer dos proyectos pioneros en el país en modelos cooperativos de energía, uno en el sector agrícola y otro desde el sector financiero.

Resaltó el ejemplo de una asociación de grandes corporaciones como Google que se asoció con otras empresas para mejorar sus condiciones para instalar una planta de solar fotovoltaica de grandes dimensiones en Holanda, evidenciando el poder de la agregación de consumos y la organización de entidades para satisfacer sus consumos energéticos.

Por otro lado, la Red Girasol una de las pioneras plataformas de crowdfunding en LATAM enfocada al financiamiento de sistemas solares distribuidos, presentó sus objetivos y comentó que cuentan actualmente con una importante cartera de proyectos en operación en México, más de 2,500 inversionistas y un 0 por ciento de cartera vencida. Lo que demuestra que en México dicha forma de cooperación financiera, aunque incipiente, es sólida y lo que hace falta es probar diversos modelos.

También se mostraron los elementos iniciales de una cooperativa solar de productores agrícolas con estaciones de riego para satisfacer su consumo de electricidad. Se presentaron los elementos técnicos iniciales y las características generales del modelo, aunque se dejó en claro que el diseño está evolucionando ya que no existe una sola forma de organización social, y en definitiva hay algunos aspectos que aún deben ser afinados. Un aspecto bastante relevante es que los beneficios para la cooperativa incrementan cuando el proyecto se armoniza con los ciclos naturales de la actividad agrícola: las épocas de lluvia y estiaje.

Al final de la sesión el público pudo hacer algunas preguntas sobre las experiencias mostradas y sobre sus expectativas para México. La sesión se condujo hacia una reflexión sobre las condiciones regulatorias, financieras, de mercado y de organización social existentes en México que permitirán en un futuro el desarrollo e impulso de diferentes modelos cooperativos o comunitarios en diferentes sectores, como el urbano-residencial o el agropecuario o incluso en ejidos y comunidades, y es que, a pesar de los avances en regulación en México, aún faltan varios elementos en su lugar.

Lo que fue una conclusión general son los múltiples beneficios que estos modelos representan para la sociedad hacia una transición a un sistema energético más sostenible. Por mencionar algunos, el empoderamiento de la sociedad, los consumidores ahora son productores (prosumidores); la independencia de los costos en el futuro y la autosuficiencia energética; los modelos cooperativos de energía también pueden ser mecanismos para detonar el desarrollo local (más energía disponible para más actividades o ingresos adicionales) siempre atendiendo los intereses y necesidades locales de sus asociados.

En definitiva, los modelos cooperativos de energía son un elemento para la soberanía energética del país.