Programa Especial para la Transición Energética, el factor fotovoltaico incide en resultados óptimos

Paseo de la Reforma

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En el último boletín de Energías Limpias de la Subsecretaría de Planeación y Transición Energética de la Secretaría de Energía que editó la recién concluida administración federal, nos informa de los avances que el Programa para la Transición Energética obtuvo en los meses recientes.

Un programa del cual se debe mencionar se instauró tras la vigencia de la Ley de Transición Energética, un documento jurídico vigente derivado la Reforma Energética del 2013.

A continuación, un sumario del reporte publicado en días recientes.

Por indicación de la Ley de Transición Energética, en cada periodo de administración federal, la Secretaría de Energía deberá publicar un Programa para la Transición Energética (PETE) con objetivos, estrategias, metas e indicadores.

El PETE 2017-2018 se publicó en mayo de 2017 retomando del Programa Especial para el Aprovechamiento de las Energías Renovables 2014-2018, objetivos, líneas de acción, e indicadores, adecuándolo a la Reforma Energética e incluyendo mandatos de la Ley de Transición Energética.

El PETE se conforma por cuatro objetivos, 18 estrategias, 80 líneas de acción y 10 indicadores.

Las líneas de acción se miden mediante 177 actividades con metas específicas, las cuales se revisaron al 15 de noviembre de 2018. En esa fecha se contabilizaron 55 líneas de acción completadas al 100 por ciento y 142 actividades que habían cumplido su meta. Con ello, el avance promedio del PETE es del 96 por ciento.

El PETE ha contribuido a materializar la política pública que establece la Ley de Transición Energética para la administración federal recién concluida y se traduce en indicadores sobre los avances en energía limpia.

En solo dos años se avanzó de manera muy importante y cuantificable en al menos 176 actividades orientadas de manera transversal a mejorar el marco político y regulatorio, la investigación y el desarrollo, la modernización de infraestructura y la diversificación de la generación limpia, con énfasis en la inclusión social, el acceso a nuevos actores y la perspectiva de género.

Un buen número de las acciones completadas en el PETE son parte de un proceso continuo que requerirá de nuevas acciones y mayor ambición para cumplir con la meta del 35 por ciento de generación limpia para 2024, establecida en la Ley de Transición Energética, así como la meta establecida en la Estrategia de Transición para promover tecnologías y combustibles más limpios de alcanzar 50 por ciento de generación limpia para 2050.

Todo ello, como contribución del sector energía a las metas en reducción de emisiones en la generación de energía eléctrica establecidas en la Ley General de Cambio Climático.