No solo de tecnología viven los fotovoltaicos

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Antes de la Reforma Energética, el marco legal que enmarcaba la producción de las energías renovables daba claridad a todos los actores participantes; sin embargo, después del cambio constitucional, los instrumentos jurídicos que surgen para la industria eléctrica otorgan plena certeza y objetividad en el desarrollo de la generación de energía eléctrica no contaminante.

No es suficiente conocer sólo de paneles e inversores y del resto de los componentes para echar a andar un gran campo fotovoltaico o un modelo de Generación Distribuida, que la gran mayoría de los interesados conozcan de leyes y sus reglamentos, hoy pareciera tema obligado.

Ante este planteamiento, la Academia Mexicana de Derecho Energético (AMDE) y la Escuela Libre de Derecho inician la décima edición del Diplomado en Derecho de la Energía, un programa de estudios que analiza desde una perspectiva multidisciplinaria el nuevo marco jurídico relativo al sector energético, para identificar las oportunidades y lograr un desarrollo industrial y del sector desde una perspectiva innovadora, competitiva y sustentable.

Desde hace ocho años, este programa universitario ofrece capacitación y actualización para todos aquellos interesados en temas energéticos involucrados desde las esferas pública, privada y social.

El programa ha sido reconocido por diversas asociaciones del sector energético mexicano, así como por investigadores universitarios y entidades públicas en la materia.

Hasta el momento más de 900 abogados, economistas, sociólogos, ingenieros, arquitectos, científicos, politólogos y otros especialistas se han capacitado, enriquecido y han contribuido con sus conocimientos a una mejora regulatoria del sector.

Los fotovoltaicos no podrían estar ajenos a este permanente proceso de conocimientos.