¿Nuevos albergues para campos solares?

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Los proyectos de infraestructura para dar vida a nuevos centros de producción industrial no se detienen y todos los proyectos necesitan fuentes de energía segura y confiable, y hoy de manera obligada: limpia y sustentable.

Hasta el momento son siete las Zonas Económicas Especiales (ZEE), que se anunciaron durante la presente administración federal (junio 2016), pero tres de ellas se han perfilado (septiembre 2017) para ser las primeras en concretar planes: Puerto Chiapas, Coatzacoalcos y Lázaro Cárdenas.

Puerto Chiapas es la zona de las grandes hidroeléctricas del país, pero hoy con grandes limitantes para incrementar su producción de MW. Coatzacoalcos en Veracruz y Lázaro Cárdenas en Michoacán, regiones con limitados y saturados centros de producción de energía a través de ciclos combinados, tecnología en la cual el gas natural es insumo esencial y de compleja y siempre deficitaria producción en México.

¿Es tiempo para pensar en el factor fotovoltaico para involucrarlo en el desarrollo de estas primeras ZEE, que tiene por objetivo crear un área de negocios que multiplique el desarrollo regional tanto industrial como el de sus comunidades?

De acuerdo con la Estrategia Nacional de Energía, política pública en el tema, son tres los principales pilares que la sostienen:

  • Seguridad Energética: diversificar la disponibilidad y uso de energéticos.
  • Eficiencia Económica y Productiva: proveer la energía demandada al menor costo posible y aprovechar de manera eficiente los recursos energéticos.
  • Sustentabilidad Ambiental: reducir los impactos ambientales asociados a la producción y consumo de energía y hacer uso racional del recurso hídrico y de suelos en el sector energético.

Las Zonas Económicas Especiales bajo el marco de la Estrategia Nacional de Energía crean las condiciones necesarias para que parques fotovoltaicos tanto para el Mercado Eléctrico Mayorista como para la Generación Distribuida se instalen en los que están llamados a convertirse en nuevos polos de producción en el país.

Al publicarse los decretos de declaración de las ZEE, se anuncian una serie de beneficios para las nuevas inversiones en las zonas: tasa del cero por ciento del Impuesto Sobre la Renta (ISR), en los primeros 10 años de operación y del 50 por ciento en los siguientes cinco; así como una tasa del cero por ciento en el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Para empresas del sector energía con intereses en nuevas inversiones, tendrían que observar lo dispuesto en la Ley de Transición Energética; legislación que puntualiza el marco legal dentro del cual se desarrolla las energías renovables en México.

La instalación de nuevos centros de producción de energía renovable hoy da resultados concretos. Cifras al pasado mes de enero:  la energía fotovoltaica representó un 0.62 por ciento de la capacidad total en México; para junio del 2017, la generación con el factor fotovoltaico era del orden de los 460 MW.

La Secretaría de Energía estima que para el 2019, se podría alcanzar 5.4 GW de potencia fotovoltaica, aun si considerar con exactitud la capacidad no especificada de otros proyectos solares y la capacidad asignada en la primera y segunda subasta que fue respectivamente de 1,69 GW y 1,85 GW.

Durante la recién concluida MIREC WEEK 2018, entre paneles y conversaciones con expertos se abordaron varios temas y algunos hasta consenso encontraron. Uno de ellos: muy factible que la meta del 35 por ciento de la generación de energía para el 2024, producida con energías renovables sobrepase tal porcentaje; incluso se pronostica que pudiera llegar al 40 por ciento.

Del cinco por ciento factible a conquistar, un poco más de la mitad sería aportación del factor fotovoltaico, según diversas prospectivas ya formuladas con un alto grado de certidumbre y considerando el ritmo de crecimiento de la producción fotovoltaica que ha registrado números más allá de los planeados.

Si todos los elementos hasta aquí descritos los llevamos al objetivo original de la presente entrega: las Zonas Económica Especiales además de indispensables habrán de convertirse en espacios naturales para nuevos activos fotovoltaicos en las regiones pacifico y sur del territorio nacional.

La generación fotovoltaica aún tiene mucho que aportar; mucho más de lo que se pueda pensar.