Oaxaca se solariza

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La Universidad Tecnológica de los Valles Centrales de Oaxaca (UTVCO) cuenta con 40 paneles solares que abastecen de energía eléctrica a un edificio y un taller, generando alrededor de 11 kilowatts. El objetivo a largo plazo, según afirma el director de Ingeniería en Energías Renovables, Fidel Sánchez Maqueo, consiste en ser un campus autosustentable.

Actualmente se encuentran en trámites para conectarse a la red de distribución de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La medida tiene diversos propósitos, explica, puesto que permite el aprendizaje de los estudiantes, además ahorrar en el consumo y contribuir con el medio ambiente; aunque la totalidad de alumbrado de la universidad funciona a través de energía solar, como parte de la plataforma de autosustentabilidad.

Por otro lado, algunos alumnos se centran en el uso comunitario de la energía fotovoltaica: en los últimos ocho años, los ingenieros en energías renovables que han estudiado en la UTVCO han diseñado numerosas soluciones basadas en la solar. El Conacyt ha recopilado en un artículo los prototipos más curiosos destinados al avance de la comunidad.

El alumno Luis Raúl Santiago Contreras, bajo la tutela académica del docente de la Universidad Fray Guadalupe García desarrolló una solución para agricultores de Santiago Apóstol, Ocotlán —municipio ubicado a unos 40 kilómetros de la capital—, que requerían activar sus bombas de riego.

“Los trabajadores del campo necesitaban regar sus cosechas, pero al pozo de suministro no llegaba la energía eléctrica y desconfiaban dejar cualquier instrumento en el campo, puesto que de manera frecuente se presentan robos”, indica el profesor.

Por tanto, precisa, se propuso adaptar paneles solares a una carreta que ya no utilizaban los agricultores, de tal forma que además de contar con la activación de las bombas de riego, la energía generadora fuera portátil.

El trabajo se concretó y surgieron dos carretas solares, con una inversión aproximada de 80 mil pesos cada una, y que permiten realizar un bombeo permanente durante tres horas y media continuas.

El proyecto obtuvo el primer lugar en la categoría de Innovación, en el Consejo Oaxaqueño de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cocitei) en 2017. Sin embargo, afirma Guadalupe García, lo más relevante fue el impacto positivo para los campesinos, así como la movilidad de los paneles, arrastrados por caballos.

El catedrático Raúl Alejandro Acevedo Concha y sus estudiantes han efectuado un proyecto que busca dar respuesta a dos de los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU): dos, hambre cero, y siete, energía asequible y no contaminante.

“A través del uso de la energía solar, se ha puesto en marcha un criadero de tilapia en la universidad, que sirve como modelo para que los acuicultores lo implementen. Hasta el momento hemos reunido a 30 pequeños productores de un total de 50 que existen en los Valles Centrales de Oaxaca, quienes ya han adquirido la tecnología y se han apropiado de la propuesta”, apunta.

Con el uso de paneles solares, explica, se obtiene la energía que permite el funcionamiento de la bomba que hace circular el agua y la mantiene limpia, además que está en diseño la implementación de un calentador solar para que los estanques mantengan una temperatura de 25 grados Celsius y el crecimiento de los peces sea mayor y en menos tiempo, indica.

La energía solar se emplea en la entidad principalmente para subsanar necesidades inmediatas en diversos rubros: campo, acuicultura, ecoturismo, alumbrado público, y aunque la inversión inicial puede resultar un poco elevada, a lo largo del tiempo esta se recupera puesto que los paneles tienen una duración de unos 20 años y el consumo de energía eléctrica se detiene.

Por otro lado, algunos alumnos de noveno cuatrimestre han creado empresas que se encuentran ya prestando sus servicios de suministro e instalación de sistemas fotovoltaicos. Entre ellas, se cuentan Gubixa, Green solare, y SoloOax.