El futuro de la solar… en la próxima semana

Share

Para que México se inserte como una de las primeras 10 economías del mundo hacia las cercanías del 2050, como lo aseguran posible tanto instituciones financieras internacionales como firmas de negocios globales, gobiernos, empresas, la investigación universitaria y el país todo, son muchas tareas que habrá de realizar en lo individual y en conjunto.

En este sentido, varios esfuerzos coordinados habrán de ser impulsados hacia un objetivo común en materia de energía: concretar una seguridad energética fiable tanto en su generación como en su abasto bajo una constante eficiencia en su producción. No es una tarea fácil, pero si posible.

Según modelos económicos, la tasa de crecimiento de una economía debe estar respaldada por la producción de energía eléctrica que registre dos puntos porcentuales por arriba del Producto Interno Bruto (PIB). Si el PIB crece a una tasa del dos por ciento anual, la generación de energía eléctrica deberá crecer al cuatro por ciento, por lo menos.

Por lo pronto, de aquí a 12 años, el crecimiento de la generación de energía eléctrica deberá estar por arriba del cuatro por ciento anual, según la tendencia promedio que ha registrado el crecimiento del PIB en las últimas décadas. Un crecimiento promedio, por mucho, insuficiente para una población de más de 123 millones de habitantes.

Bajo este contexto, la aportación de los hidrocarburos aun será dominante en la generación de energía eléctrica a pesar de que la plataforma de producción de petróleo sigue cayendo y la importación de gas natural sigue creciendo junto con la sangría económica que ello implica; sin embargo, el consenso es que el protagonismo de los hidrocarburos debe descender por razones de política económica, ambiental y sobre todo de costos en su producción.

En este punto, las energías renovables hacen su aparición indiscutible, así como el obligado crecimiento de las redes de transmisión. Sin estas, aquéllas no se lograrían.

De acuerdo con la política pública en materia de energía para el año 2024, el 35 por ciento de la generación tendrá que satisfacerse con recursos renovables, limpios y a bajo costo. Otras opiniones vaticinan que para el 2030, el 51 por ciento de la capacidad de generación será a partir de fuentes limpias.

El llamado para las energías producidas por el viento y el sol será el factor protagónico en el futuro a corto y mediano plazo. La Transición Energética en plena acción, dinámica liberada a partir de la Reforma Energética del 2013.

Un pronunciamiento reciente al interior de la Secretaría de Energía (SENER), ubica a México entre los 10 países más atractivos para invertir en energías renovables, y no es para menos: antes de la reforma el sector eólico y solar aportaban apenas el cuatro por ciento de la generación eléctrica total, con los nuevos proyectos se llegará a un 11 por ciento a finales de 2018.

En los próximos años, por ejemplo, la SENER pronostica inversiones cercanas a los 175 mil millones de dólares, de los cuales nueve mil millones corresponden a las tres subastas eléctricas de largo plazo. Tan solo en energía eólica, la secretaría estima inversiones de alrededor de 10 mil millones de dólares. Al tiempo.

Un escapare idóneo para analizar y sugerir propuestas para alcanzar los escenarios elaborados será el MIREC WEEK 2018, un foro en cual todos los actores involucrados en la Transición Energética habrán de congregarse para intercambiar ideas de todo tipo que hagan posible que nuestro país se transforme en una nación cada vez más limpia en todo lo que tiene que ver con la energía. Sin olvidar, claro está, a contribuir para que México se convierta en una de las 10 economías protónicas del mundo a mitad del presente siglo.

Mercado Eléctrico Mayorista vs Generación Distribuida ¿Una dupla complementaria o con indicios a enfrentamientos? La interrogante nunca se hubiera planteado si no se hubiera producido la nueva legislación en la materia. ¿Regulación excesiva o es necesaria una primera modificación para inyectar dinamismo a las energías limpias?

Estas y otras preguntas habrán de plantearse en las mesas de discusión, de debate de este foro que cada vez adquiere mayor relevancia y que habrá de realizarse en la Ciudad de México.

En el terreno de la energía fotovoltaica se habrá de analizar, por ejemplo, la velocidad con la cual se está implementando y operando debido, entre otros factores, a la creciente manufactura nacional.

Se espera que para 2030, se generen 20 GW de energía solar en baja tensión. Al final del 2018, se habrán construido casi tres GW, y para el 2024, nueve GW.

Otro gran tema que debatir será el almacenamiento de la energía. Se prevé que el primer gran proyecto entre en funcionamiento a finales de este año. A medida que los precios de la batería de litio siguen la trayectoria de la energía solar, el almacenamiento irá creciendo.

Por todo lo descrito, pv magazine Mexico habrá de estar presente en el encuentro a desarrollarse en el Word Trade Center, y desde ahí habremos de conquistar uno de nuestros objetivos editoriales: ser un enlace de comunicación entre todos los actores involucrados en la generación de energía fotovoltaica.

Parafraseando una clásica leyenda publicitaria: Todo México es territorio fotovoltaico.