¿Por qué el financiamiento público debe ocupar un lugar central en el acceso universal a la energía?

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El último informe Seguimiento del ODS 7 ofrece otro recordatorio aleccionador de la falta de progreso en los objetivos de electricidad y cocinas limpias. En 2021, más de 675 millones de personas vivían sin acceso a la electricidad y miles de millones más carecían de un acceso fiable. Mientras tanto, alrededor de 2.300 millones de personas dependen de combustibles tradicionales para cocinar. Si todo sigue como hasta ahora, se espera que para 2030, 660 millones y 1.900 millones de personas, respectivamente, todavía carezcan de electricidad y de acceso a cocinas limpias. Aunque las inversiones en soluciones de acceso a la energía han aumentado en los últimos años, no son suficientes.

El análisis de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) encuentra que entre 2010 y 2021, el sector descentralizado de energía renovable (DRE) atrajo más de tres mil millones de dólares en sistemas independientes y minirredes.

En 2021, casi 180 millones de personas obtuvieron algún tipo de acceso a la electricidad a través de soluciones DRE. Sin embargo, el financiamiento representa menos del 1 por ciento de las inversiones totales comprometidas para el acceso a la electricidad. Las inversiones en cocinas limpias también están rezagadas; necesitando más que triplicarse anualmente desde los actuales 2.500 millones de dólares a 8.000 millones de dólares para 2030.

Se trata de un escenario inaceptable, que pone en riesgo los objetivos climáticos y de desarrollo sostenible, y exige una transición energética acelerada, justa e inclusiva. Lo que está en juego es aún mayor a medida que llegamos a la mitad del camino para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030. En la Cumbre de los ODS que se llevará a cabo esta semana en Nueva York, los líderes discuten formas de acelerar los esfuerzos para cumplir los objetivos del acceso universal a la electricidad y cocina limpia, entre otros. Durante el Fin de Semana de Acción de la Cumbre de los ODS, una sesión de alto nivel destacó la necesidad crítica de actuar para financiar transiciones energéticas justas, inclusivas y equitativas.

Para avanzar en la meta del ODS 7 sobre el acceso universal a una energía asequible, confiable, sostenible y moderna se requiere un cambio sistémico en términos de planificación, políticas y regulaciones, así como de financiamiento. El capital privado tendrá un papel importante que desempeñar para cerrar la importante brecha de inversión, pero no se debe ignorar el papel multifacético del financiamiento público.

La fotovoltaica en Quintana Roo, rancho El Potrero. El financiamiento vía la Comisión Nacional del Agua, CONAGUA, el gobierno de Quintana Roo y propietarios de predios agrícolas para los sistemas fotovoltaicos en la región de Chetumal ha sido relevante para el éxito de los sistemas de bombeo de agua en la región. Imagen de archivo de Fabián Esparza

Imagen de archivo de Fabián Esparza

Más allá de catalizar el capital privado: reconocer el importante papel de la financiación pública

Los mercados de acceso a la energía suelen ver una combinación de soluciones tecnológicas que satisfacen diferentes necesidades de los usuarios finales. En el caso del acceso a la electricidad, los países ven cada vez más la adopción conjunta de luces solares, sistemas domésticos, minirredes y electrodomésticos de uso productivo. Con diferentes economías y modelos de prestación en juego, las necesidades de financiamiento pueden variar mucho para cada solución, lo que requiere un enfoque holístico para la planificación, estimación y despliegue del financiamiento público.

Por lo tanto, es necesaria una combinación de instrumentos financieros para satisfacer las diferentes necesidades a diferentes niveles; oferta (proveedores de soluciones), demanda (usuarios finales) y ecosistema. En el caso de las minirredes de energía renovable, por ejemplo, existe un reconocimiento cada vez mayor de que los instrumentos de financiamiento basados en resultados deben ir acompañados de esfuerzos para mejorar el acceso a capital paciente, así como a deuda asequible y a largo plazo en moneda local. Esto, a su vez, apoyará la viabilidad del sector y permitirá una mayor participación de las empresas locales en el sector.

También se necesita financiamiento público para cerrar las brechas de asequibilidad a través de intervenciones del lado de la demanda, particularmente en contextos de acceso de última milla y de bajos ingresos, para impulsar una transición energética justa e inclusiva que no deje a nadie atrás. El financiamiento al consumo en condiciones concesionarias puede ayudar a cerrar estas brechas, pero requiere un ecosistema local fuerte de intermediarios antes de que puedan ampliarse.

También es necesario comprometer un mayor financiamiento público para respaldar una variedad de bienes públicos críticos a nivel de ecosistema. Esto incluye invertir en desarrollo de habilidades, políticas y planificación, innovación tecnológica, desarrollo de infraestructura complementaria, colmar las brechas de datos e información, sensibilización, participación comunitaria y desarrollo de usos productivos.

Un marco para mapear y evaluar los flujos de finanzas públicas a nivel nacional

A pesar del papel crucial que desempeña el financiamiento público en la consecución del ODS 7, su seguimiento sigue siendo limitado. La mayoría de los esfuerzos actualmente involucran el seguimiento de transacciones a nivel empresarial en el sector, compromisos agregados global o regionalmente (no desembolsos).

Para garantizar que los compromisos de financiamiento público de diferentes fuentes nacionales e internacionales estén alineados con las necesidades de los destinatarios específicos, es importante analizar de cerca los flujos existentes. Para este propósito, IRENA, con el apoyo de Dalberg Advisors, introdujo un marco holístico que puede ayudar a los tomadores de decisiones a mapear las necesidades de financiamiento público en todo el ecosistema de acceso a la energía; comprender las preferencias de las partes interesadas por los distintos instrumentos de financiación pública; y evaluar los flujos financieros públicos existentes para identificar brechas para las intervenciones.

Marco holístico para estructurar el financiamiento público para el acceso a la energía*

Imagen de IRENA

Los planes nacionales integrados de acceso a la energía incluyen cada vez más un prospecto de inversión que describe el financiamiento necesario para todas las soluciones. Es importante evaluar las necesidades de financiamiento público en todo el ecosistema de acceso a la energía para poder garantizar que el número total de compromisos de los gobiernos y socios para el desarrollo sume los flujos necesarios. En lugar de centrarse en lo que ofrecen los financiadores, también es necesaria una evaluación ascendente para abordar las deficiencias en los instrumentos y las condiciones de financiación disponibles.

La elección del diseño y la estabilidad de los instrumentos influye fuertemente en la sostenibilidad y permanencia de los productos y servicios. Los subsidios iniciales de capital por sí solos, por ejemplo, pueden catalizar la adopción de productos, pero pueden impactar negativamente el desarrollo del mercado a largo plazo, especialmente si los desembolsos presupuestarios y los flujos de financiamiento público siguen siendo impredecibles. Mientras tanto, para las soluciones de electrificación basadas en minirredes y redes, el apoyo continúo basado en tarifas requerirá casi con certeza compromisos de financiamiento público a largo plazo para cerrar la brecha entre las tarifas aprobadas y el costo del servicio.

La aplicación del marco a estudios de casos de países ofrece la oportunidad de realizar una evaluación en profundidad de las necesidades de financiación pública y los instrumentos preferidos para las diversas soluciones de electricidad y cocinas limpias. Lo que ya está claro es que es necesario aumentar significativamente los compromisos de financiamiento público y los desembolsos de los gobiernos, las entidades multilaterales, los bancos nacionales de desarrollo, los fondos climáticos y otras fuentes. Este marco puede identificar prioridades y orientar las inversiones donde más se necesitan.

*El marco se presenta y analiza en el informe de IRENA Panorama global de la financiación de energías renovables 2023. Se está desarrollando un análisis detallado que estará disponible en breve.

Texto publicado en el portal de la Agencia Internacional de Energías Renovables

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