Perfilando el futuro: números siempre en movimiento

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Uno de los documentos rectores que dan certidumbre al desarrollo del sector y que surgió tras la Reforma Energética es el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen), base que ningún actor de la industria puede obviar si pretende involucrase en ella.

A unas horas de que se de a conocer la actualización del PRODESEN, según su programación tendría que publicarse en los próximos días, éste habrá de informar sobre sus proyecciones ya considerando lo que las tres subastas de energía de largo plazo estarán aportando en el futuro inmediato al Sistema Eléctrico Nacional.

En este sentido, dicho documento habrá de considerar que el 35% de los proyectos de la primera subasta para el suministro de electricidad ya registran los requisitos necesarios como evaluación social, permisos y financiamiento para entrar en operación. Incluso algunos de ellos ya están operando de forma anticipada como es el activo fotovoltaico San José, del grupo Enel recién inaugurado en el estado de Guanajuato.

Con lo que respecta a los procesos del resto de los proyectos de esta primera etapa aún están en proceso de ser concluidos, pero existe de acuerdo con varias opiniones conocedoras del tema, una gran incertidumbre de que se lleven al cabo tal y como está planeado el proceso en su conjunto; incluso se duda que muchos de ellos entren en operación.

Y de acuerdo con lo observado en los procesos de la segunda y tercera subasta, éstos reportan un avance, según indica la Comisión Reguladora de Energía; es decir la construcción de los activos van conforme a calendario.

Por lo tanto, la próxima edición del PRODASEN recogiendo los datos de las subastas en cuestión habrá de informar que para el 2021, se contará con 200 activos para la generación de energía limpia; un pronostico con un alto porcentaje de certeza, pero al fin y al cabo es porcentaje y pronostico.

Hasta el momento se han adjudicado a través de las tres subastas, 67 contratos para la construcción de igual número de parques de generación limpia, que deberían ser construidos a lo largo de los próximos tres años; una vez más, el documento informa de lo que debería ser, la realidad habrá de confirmar lo planeado.

Entre certezas e inquietudes, lo altamente probable es que los números al futuro aun podrían variar en uno u otro sentido: del 35 por ciento de generación limpia para el 2024, bien podría ser para ese mismo año, al 40 por ciento; y para el 2030 llegar incluso al 50 por ciento de energía generada a través de la eólica, solar, geotermia, hidroeléctrica y en menor medida a través de la biomasa. Y de todos los contratos hasta ahora otorgados (67) bien no podría hacerse realidad.

En un momento en el cual todos necesitamos certezas, el PRODASEN, las estará ofreciendo y con una alta probabilidad de que se cumplan. La condición humana y los intereses empresariales podrían modificar los trazos del futuro.