“Un crecimiento sorprendente”

Entusiasmo, emoción y ganas de que las cosas sucedan son los ingredientes que se conjugan entre los actores de la naciente industria de la generación de energía fotovoltaica en México, una fuente de energía inagotable y limpia que, sin darnos cuenta, está avanzando con una velocidad que rebasa las expectativas más ambiciosas.

Es el sentir que se transpira durante la charla que Israel Hurtado, Secretario Ejecutivo de la Asociación Mexicana de Energía Solar Fotovoltaica (ASOLMEX) nos ofrece en esta que es mi primera entrevista para pv-magazine México.

“Hoy empiezan a perfilarse dentro de la macroeconomía en los renglones del Producto Interno Bruto (PIB) y en la creación de empleos, las cifras que está generando la industria de la generación fotovoltaica”; con firmeza es la respuesta de Israel Hurtado al solicitar su opinión sobre el impacto que esta industria está generando en la economía nacional. Los números, señala, “serán contundentes para finales del binomio 2018-2020”.

Hasta marzo del 2018, se han llevado a cabo tres subastas de energía bajo la sombrilla de la nueva legislación; procesos que han arrojado 37 proyectos hoy firmados: “Se planea que estos proyectos entren en operación de aquí y hasta el 2020; pero en días pasados la Subsecretaría de Electricidad de la Secretaría de Energía (SENER) informó que en total habría 65 proyectos; estos números hacen que el factor fotovoltaico ya incida en los números de la economía nacional. Tan solo en los 37 proyectos se tiene previsto una inversión de cinco mil millones de dólares”.

La industria tiene todo un camino por delante, quien fuera consejero de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) lo confirma: “En el año 2008, la reforma energética de primera generación estuvo enfocada a las energías renovables. Es a partir de aquel año que ya figuran las renovables, al menos en documentos oficiales que más tarde les darían impulso”.

La historia del secretario ejecutivo de ASOLMEX en el sector energético es joven como la misma industria. Hace 13 años empezó a sumar esfuerzos en la SENER, cuando en aquel entonces era evidente que el mega yacimiento petrolero de Cantarell, ubicado en el Golfo de México, entraba en plena fase de declinación en su producción y que había que replantear los futuros escenarios para la producción de energía en México.

Las energías renovables eran la respuesta perfecta ante la difícil evidencia que en materia de hidrocarburos empezaba a encarar el estado mexicano. Era la época en que los conceptos de seguridad energética, eficiencia y abasto retomaban una dimensión superior.

“En el año 2012, asumo la presidencia de la Academia Mexicana de Derecho Energético y dos años más tarde la secretaría ejecutiva de ASOLMEX; en aquel entonces la asociación agrupaba 10 empresas, hoy su membresía llega a 96 organizaciones tanto mexicanas como internacionales”.

Pero esta membresía no sólo incluye a empresas dedicadas 100 por ciento a la generación de energía: “Hoy en la asociación están involucradas firmas que sin ser su core business la generación fotovoltaica sí lo están de forma paralela y es el caso de Cemex, IEnova, GE, ABB, Huawei”, así como las consultoras de negocios como PwC y EY, entre otras.

Importante mencionar las primeras empresas y los primeros proyectos que depositaron confianza en ASOLMEX, durante sus primeros meses de vida: “Una de las primeras empresas mexicanas en este sector fue Gauss Energía. Su primer proyecto de nombre Aura Solar está ubicado en La Paz, Baja California Sur. El segundo proyecto fue Tai I, ubicado en Durango y pertenece a la firma española EOSOL, entre ambos proyectos generan 70 MW”.

La actual evolución de la industria se gesta como ocurre con otras, la tecnología y lo pragmático orienta los causes que más tarde la regulación definiría bajo la certidumbre jurídica: Israel Hurtado lo aclara: “La iniciativa privada ha impulsado la industria con inversión y desarrollo y la Reforma Energética del 2013, es la que cimento las bases para su desarrollo”.

La primera etapa de la Reforma Energética da pie al marco legal, la segunda da forma al marco regulatorio.

La nueva legislación da forma al mercado eléctrico mayorista y permite la generación y comercialización a través de contratos bilaterales con los grandes usuarios calificados. Surgen conceptos como: códigos de red, manuales de interconexión, subastas, regulaciones y todas estas acciones evolucionan inexorablemente de la mano entre las instituciones del Estado con las empresas tanto nacionales como las globales que llega a México tras la reforma.

“La primera subasta de largo plazo (2015), la primera compra de energía que se realiza bajo la nueva legislación genera sorpresas: se establecen precios récord a nivel mundial de 40 dólares MWh. En la subasta de largo plazo del 2017, se establece de nuevo un precio promedio récord, 20 dólares por MWh.”

Y durante la tercera subasta se da un hecho histórico dentro del mundo de la generación de energía eléctrica en México, el secretario ejecutivo de ASOLMEX, lo señala: “En 2017, tras la tercera subasta la energía fotovoltaica se perfila como la generación de energía más competitiva incluso por encima de la generada por medio de gas natural a través de las plantas de ciclos combinados.”

De cara al mercado del gas natural complejo y siempre deficitario en México, el factor fotovoltaico empieza a ganar confianza y certidumbre, pues conceptos como seguridad energética, eficiencia y abasto que la nueva industria puede ofrecer al país provoca que el potencial de la energía emanada del sol tenga certeza.

“Las expectativas del crecimiento de la generación fotovoltaica ha rebasado lo que se tenía en mente cuando se concibe la reforma del 2013. El 85 por ciento del territorio nacional tiene radiación solar; este porcentaje ya lo quisieran Alemania y España, que hoy generan más energía solar que México. Las metas que nosotros pensábamos que se iban a cumplir en el 2020, se cumplieron durante el 2017”.

“Los 37 proyectos de infraestructura fotovoltaica subastados hasta el momento más aquellos que la SENER ha informado están dentro de su horizonte, pueden llevar a México al séptimo sitio como productor mundial de esta energía”.

La charla concluye con más datos duros. ¿Cómo se conforma la canasta de generación de energía en nuestro país?

“Para el final del 2018, se espera que la generación fotovoltaica se coloque en el seis por ciento en el mix de generación total de electricidad. Hoy más del 70 por ciento de la generación la producen los hidrocarburos. Después grandes presas hidroeléctricas le siguen con alrededor del 15 por ciento. La nuclear con el dos por ciento. La eólica con el cuatro por ciento. Para el año 2020, se espera que la solar llegue a 5 mil MW.”

La política pública en materia de generación de energía eléctrica se ha propuesto que para el 2024, el 35 por ciento de la energía sea producida de manera limpia no contaminante; este objetivo orienta la producción en México y de manera simultánea compromete al país con la política internacional que en la materia se firmó bajo los Acuerdos de París.

Para Israel Hurtado la evolución de esta industria, lo reitera, ha sido sorprendente: “La figura de generación distribuida, hará de México algo así como -el elefante en el cuarto-, si la gran mayoría de la población instalara paneles solares en los techos de sus casas, ¿qué va a suceder en el futuro? México se va a convertir en una potencia y en un país autosustentable”.

“La generación más barata es la que se genera en el sitio porque se evitan costos de transmisión y distribución: la generación fotovoltaica es clave en este proceso.”

Las cosas no van mal en la generación de energía eléctrica en México. El sol contribuye con su parte para que así sea.