¿Por qué nos tardamos tanto?

Puerta Principal, Castillo de Chapultepec

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Si alguien habría de consultar para escudriñar lo que significa el concepto de Transición Energética, Daniel Chacón es uno de los profesionales más indicados y eso fue lo que hizo pv-magazine México.

En una charla amena e ilustrativa, Daniel nos ofrece un esbozo sobre la Transición Energética que nuestro país está experimentando justo ahora, en estos tiempos, en los cuales la energía nos está transformado nuestras visiones sobre cómo la considerábamos y usábamos, por lo menos en los últimos 50 años.

Ingeniero industrial por el Instituto Tecnológico de Chihuahua tiene en su hoja de vida académica un buen número de logros conquistados, uno de ellos es su grado de maestro en ingeniería ambiental.

Su trayectoria laboral abarca mas de 36 años tanto en el sector público como en el privado y dentro de organizaciones no gubernamentales. Su experiencia se ha forjado en varios frentes temáticos: formulación de políticas públicas en energía y asuntos climáticos así como en sistematizar información técnica relacionada con emisiones y el potencial de mitigación en la generación eléctrica.

A continuación, primera de dos partes de la entrevista que Daniel Chacón ofrece para los lectores de pv-magazine México.

En México, existe una larga tradición petrolera entremezclada con una lucha social de soberanía, independencia, de autosuficiencia, tradición inmersa en un nacionalismo revolucionario del siglo pasado con una profunda carga emocional, particularmente con el tema petrolero.

Todos estos temas están resultando ya obsoletos, porque la transformación de la manera de producir energía para procesos económicos está sufriendo una revolución, la cual deja fuera todas estas consideraciones y añoranzas que se gestaron alrededor de la energía, de las guerras que hemos tenido como producto de la energía y/o de las posiciones estratégicas belicistas de países alrededor del tema.

Todo lo que configuró las luchas del poder alrededor de la energía se están desconfigurando, porque ahora resulta que la energía finalmente va a ser una aportación de la naturaleza que no va a tener un costo, que no va a tener una hegemonía, que no va a ser patrimonio de nadie porque, así como estamos evolucionando, la energía va a ser gratis proveniente del sol.

El sol nos regala fotones que se producen en cantidades astronómicas, no tenemos ni siquiera idea, el número de fotones que podemos “cosechar” a través de unos aparatos relativamente simples con un costo bajísimo y esa misma energía solar es lo que origina el viento, el cual también lo podemos “cosechar” con los aerogeneradores, cuyo costo cada vez -desde el punto de vista de la cantidad de energía que producen- será menor.

Después de todo esto, estamos llegando al punto en el que la energía va a ser un aporte gratuito sin todas las connotaciones que alguna vez tuvo.

En México todavía no alcanzamos a entender esto y por ello nos aferramos a las viejas estructuras, todavía queremos ser un país petrolero.

Sacar nuestros recursos económicos del petróleo para todo lo que tenemos que hacer, eso debe ir pasando de nuestras prioridades, de nuestro imaginario y dedicarnos mejor a obtener la riqueza del trabajo, de la innovación, de la educación, de ahí tiene que salir la riqueza. Sí el petróleo fue una parte importante de nuestra economía durante muchos años, hoy ya no lo es.

Y particularmente en el caso de la energía, lo que yo preveo es que -la energía- se va a convertir en un producto cuyo costo marginal va ser prácticamente “cero”; es decir, ya con los techos solares, con los paneles y con los aerogeneradores vamos a tener, salvo una inversión inicial que cada vez es menor, energía barata, gratis durante 30 años, paneles solares que nos duren 25 o 30 años funcionando. La inversión inicial nos va a asegurar el suministro eléctrico en nuestras viviendas, en nuestros negocios, en las próximas tres décadas.

El tema de la energía va a ser totalmente secundario, los coches van a funcionar con energía eléctrica que se va a cargar a través de una red que también en este caso, el costo marginal va a ser casi “cero”, y entonces lo que ahora apreciamos tanto como la gasolina y sus precios y la necesidad de refinerías va a ser totalmente obsoleto.

Hoy tener un coche eléctrico implica el 10 por ciento del gasto de energía que puede tener un auto de combustión interna, esa es simplemente la diferencia. Si hoy quiero comprar un auto y lo uso 10 años me voy a gastar 120 mil pesos en gasolina, si lo energizo con una batería y es un motor eléctrico me voy a gastar la décima parte. Esa es la diferencia y mira que ahora las baterías y los coches eléctricos aún siguen siendo caros.

El mundo de la energía se va a “voltear de cabeza”, y la cuestión es que lo entendamos y como país que nos adentremos en este nuevo proceso, lo metamos dentro de nuestra planeación estratégica y nos dediquemos a ver cómo le hacemos para darle a México, energía prácticamente gratis.

Pv-magazine México: ¿En qué momento estamos en relación con ambas energías, convencionales petróleo y gas frente a las renovables?

Las renovables ya sobrepasaron a las convencionales. Simplemente en el caso mexicano, los precios resultado de las Subastas de Largo Plazo, el precio que se ha dado por la energía generada por viento y por sol promedian 20 dólares por MW hora, este concepto se conoce como costo nivelado y lo que hace es tomar en cuenta el costo de inversión de la planta más traer a valor presente durante un periodo de 20 a 25 años; el costo de operación de esa planta, ponerlo en valor presente y lo que resulta en el caso de las renovables es que ese costo es de 20 dólares de MW hr. Mega Wat hora es la unidad de energía que se produce durante la vida de la planta.

Si lo comparamos con una planta de ciclo combinado (gas natural), el costo nivelado de una planta de gas es de 42 dólares el MW, y estamos hablando del doble del costo de la más barata de las opciones en hidrocarburos.

En este sentido, la batalla la lleva ganada las energías renovables y eso ya sucedió en menos de tres años en México.

Pv-magazine México: ¿Se dio cuenta el gobierno federal de este proceso que nos describe?

Nadie lo había previsto, nadie de las áreas de las energías convencionales lo veía venir. Nosotros sí.

En el devenir de las energías renovables se veía como venían bajando de manera exponencial sus costos. Y así es como se puede proyectar para el futuro. Es fácil darse cuenta de que el cruce entre ambos sistemas de energía ya se dio, ya no son líneas paralelas, ya son líneas que se cruzaron y lo podemos ver ya reflejado en el costo de las energías limpias.

Pv-magazine México: ¿Fue sorprendido el gobierno federal al no detectar la evolución de las energías renovables?

Absolutamente, pero fue sorprendido por la falta de visión. Por ejemplo, la transición energética en Alemania se dio de manera formal en las leyes del año 2000, cuando sale la primera ley de transición en la cual se establece que quienes pongan techos solares podrán inyectar energía a la red a precios favorables para ellos, de manera que puedan recuperar su inversión y el propio pueblo alemán, a través de sus órganos legislativos, aceptaron pagar un sobre precio a la electricidad para favorecer la instalación de estos techos solares.

Es así como los ciudadanos sacaron sus ahorros del banco que les daba muy poco rendimiento y los pusieron en la compra de estos sistemas, la campiña del sur de Alemania se llenó de todos estos sistemas y la gente obtuvo un ingreso mayor al del banco y esto propicio la revolución que estamos viendo ahorita en aquel país. Así fue como los precios cayeron de manera estrepitosa empezando en el año 2000.

Pv-magazine México: ¿Es esta ley de transición energética alemana, la primera en el mundo?

Fue la primera con resultados prácticos. Recordemos que, durante el embargo petrolero de 1970, se propició un poco el desarrollo de las tecnologías fotovoltaica y eólica; por ejemplo, las instalaciones de viento que existen en California, en la zona de Pasadena, fueron producto del embargo petrolero de aquellos años, la paternidad de esos desarrollos eólicos y el diseño de los aerogeneradores la tienen los americanos y ahí se quedaron y ya no les siguieron.

En cambio, los daneses tomaron el desarrollo y ahora los buenos en esa materia son ellos y los alemanes y no los estadounidenses quienes iniciaron esa tecnología.

En el 2000, Alemania decide deshacerse de sus plantas nucleares y la única manera de sustituirlas era con una fuente limpia y ellos escogieron que fuera el sol y enseguida la eólica, pero da mucha curiosidad que en un país con tan poca intensidad de irradiación solar como lo es Alemania esa fuente fuera su primera opción.

En el año 2000, en México estábamos totalmente ignorantes. En el 2008, se ponen los primeros campos eólicos experimentales en la región de la ventosa en Oaxaca y se quedaron como eso, como campos experimentales durante mucho tiempo, y se decía en los corrillos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que las energías renovables eran muy caras, y estamos hablando de los inicios de la reforma energética del 2013.

En CFE, el discurso oficial sobre las energías renovables es que eran muy caras e intermitentes, que el sol no brilla de noche y que el viento no tiene “palabra de honor”, que por cada KW o MW que se pusiera de energía renovables habría que poner un KW o MW de gas, de energía generada con ese hidrocarburo.

En ese momento ya se llevaban 12 años de transición energética en Alemania y en México no se acababa de entender de qué se trataba ese asunto.

Pv-magazine México: ¿Era un discurso auténtico o era para continuar con la zona de confort que generaba el petróleo?

En ese momento en México todos los objetivos eran petroleros, al 100 por ciento.

Cuando se inician las negociaciones de la reforma energética en 2013, la idea era una reforma petrolera, movida por la declinación de las reservas y su producción, y también por el gas porque Petróleos Mexicanos era un monstruo ineficiente, difícil de mover, que ya no tenía recursos para enfrentar nuevas iniciativas de exploración para incrementar las reservas de ambos hidrocarburos.

Ante esa situación y otra, que ya es mi opinión, viendo el desarrollo del gas fracking (fracturación hidráulica para posibilitar la extracción de gas o petróleo del subsuelo) en Texas, se pensó que del lado mexicano habría los mismos yacimientos, pero sabiendo que no iba a ser nada efectivo a través del Estado vía PEMEX, lo que se quiso es meter a la iniciativa privada en ese proceso y estamos hablando de las épocas en que el petróleo tenía una precio de 100 dólares por barril y el gas llegó a alcanzar hasta ocho y 10 dólares por millón de BTU’s (unidad térmica británica de medición de gas).

Es así como en esos periodos de bonanza “artificial”, porque el precio del petróleo se mueve por motivos geopolíticos y no por la oferta y la demanda, no por el mercado, fue cuando se pensó que era el momento propicio para hacer una reforma energética.

Entonces se hace una reforma pensando en el desarrollo del gas y petróleo, y de manera tangencial se retoma -ya metidos en reformas- el tema de electricidad porque México junto con Corea del Norte eran los dos únicos países donde la electricidad era un monopolio exclusivo del Estado. Es en este momento cuando se decide modernizar el sector eléctrico y se extiende la reforma para permitir las inversiones en generación y en suministro.

Pv-magazine México: ¿La reforma eléctrica rebaso a la reforma petrolera?

Totalmente de acuerdo, no se esperaba que las energías renovables fueran a tener la importancia que inmediatamente adquirieron, también se metió el tema de sustentabilidad porque es un tema de moda, que adorna, y se aprovechó para decir: “hagamos una reforma energética sustentable”, así resultó más “sexy”.

Este proceso de incorporar a la reforma el aspecto eléctrico y el de sustentabilidad fue para sumarle méritos porque había una oposición del viejo nacionalismo hacia la introducción del sector privado en el sector energético. A la reforma “habría que vestirla para ganar adeptos”. De esta forma es como entran en escena los temas ambientales y las energías renovables, pero nadie pensaba que esto pudiera ser algo que amenazará el desarrollo de las energías convencionales.

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